Camagüey, una ciudad que crece

Por Marisabel Torrens (Dirección Plan Maestro y Gestión)

La tradición oral reconoce el 2 de febrero de 1514 como el día de la fundación de la villa Santa María del Puerto del Príncipe, situada tierra adentro y entre ríos, luego de 14 años de trasiego desde la costa norte, en busca de mejores condiciones para la vida.

En su centro fundacional, el parque Ignacio Agramonte, asentamiento definitivo de la villa en 1528, confluyen cultura, historia e identidad, donde la figura de El Mayor, héroe epónimo, simboliza el patriotismo de este pueblo.

Importantes espacios públicos, definitorios para la vida del Camagüey, llevan la impronta de Agramonte. Su Casa Natal, la plaza San Juan de Dios, la Casa Quinta Simoni, el parque Agramonte y Potrero de Jimaguayú, sitio de su caída en combate, marcaron los inicios de la recuperación patrimonial de la provincia.

Estos y otros valores determinaron que el centro histórico de Camagüey, con más de 330 hectáreas, fuera declarado Monumento Nacional en 1978, y de ellas, un núcleo de 54 hectáreas reconocido desde 2008 por la UNESCO como Patrimonio Cultural de la humanidad.

El Plan Parcial y de Manejo de la zona declarada Patrimonio Mundial es el instrumento que guía la toma de decisiones para la conservación integral de esta área. Su primera etapa de implementación inició en 2007 y se extendió hasta 2014, celebración del 500 aniversario de la villa. La segunda transcurre hasta 2020 y la tercera está prevista hasta el 2030.

Los principales espacios públicos han tenido una rehabilitación integral que ha implicado aspectos ambientales, estructurales, funcionales, sociales y estéticos a partir del reconocimiento y protección de sus valores culturales y de la interacción con la comunidad a la que pertenecen.

Las principales plazas y plazuelas han sido intervenidas y dotadas de pavimentos, mobiliario, vegetación y obras de arte con un significativo impacto en los edificios de su entorno y sus usos. La iluminación pública y escenográfica ha beneficiado edificios, calles y espacios, así como la señalética urbana que contribuye con los mapas guías y otros recursos de comunicación.

Un ejemplo notable que marcó pautas en la forma de gestión urbana fue la reanimación de la calle Maceo entre 2010 y 2011, proceso coordinado por la Oficina del Historiador de la Ciudad de Camagüey y cuyos principales logros estuvieron marcados por la capacidad de conciliación entre organismos implicados en la obra y el plan de la economía, el arduo proceso participativo institucional y ciudadano desarrollado para la elaboración de la propuesta y la posterior sostenibilidad del resultado.

La calle Maceo derivó en otros ejemplos como la reanimación urbana de un tramo de la calle Ignacio Agramonte, convertida en el Paseo del Cine y que implicó no sólo el espacio público sino además el rediseño y la caracterización de los inmuebles que a ella tributan con el leitmotiv del cinematógrafo.

También un gran tramo de la calle República, tuvo una importante intervención que la puso en función del peatón y en la que ha ocurrido una especialización. Esta calle además se caracteriza por un importante número de servicios por cuenta propia en viviendas o en locales arrendados donde pueden apreciarse buenas prácticas en este sector económico.

Importantes edificios han sido objeto de rehabilitación, dotando a la ciudad de nuevas e importantes funciones y facilidades que la posicionan como una plaza para la cultura. Entre ellos destaca el Centro de Interpretación del Patrimonio que juega un importante rol para el conocimiento y comprensión del Centro Histórico y la sede de la filial camagüeyana de la Universidad de las Artes, que permitió la rehabilitación del Segundo claustro del antiguo convento de la ursulinas y el cual completa el conjunto formado por la actual sede de la Oficina del Historiador y la iglesia del Carmen.

Un grupo de valiosos edificios han sido rehabilitados para alojamiento, lo que ha permitido un incremento significativo de nuevas y confortables habitaciones para el turismo. También las nuevas formas de gestión no estatal han recuperado inmuebles con reconocidos negocios que tienen un impacto positivo en la prestación de servicios asociada a la recuperación patrimonial.

En los últimos años se han desarrollado importantes proyectos urbanos a destacar. “La ciudad mira a sus ríos” busca mejorar la calidad ambiental del sistema fluvial Tínima- Hatibonico y crear una nueva fachada urbana hacia estos recursos naturales con usos que permiten un manejo sostenible de este espacio. Las dos primeras etapas están concluidas y la tercera, en ejecución, fortalecerá la capacidad de la ciudad para el desarrollo de importantes eventos con un Recinto Ferial.

Otro significativo proyecto dinamizador, que hace justicia a la historia del desarrollo urbano de Camagüey es el Museo Ferroviario, que no sólo abarca la intervención de inmuebles y espacios relacionados sino que tiene un alcance integrador de los actores claves para la transformación de este comprometido entorno.

La Oficina de Orientación y Consulta, un aporte novedoso para la sostenibilidad en la conservación, tiene un fuerte carácter educativo y posiciona a los habitantes del CH en un sitio preferencial al brindarles asesoramiento técnico, capacitación y acompañamiento en aras de enseñarles a valorar y proteger esta zona Monumento Nacional parte de la cual es reconocida como patrimonio Mundial.