Cuando importa lo que gana el corazón

Cubanos insertados dentro de las nuevas formas de Gestión no Estatal apoyan significativamente labores recuperativas en Jaronú, Camagüey.

Los muchachos de PROGER ya forman parte de la familia de la Oficina del Historiador de la Ciudad (OHCC); habían incursionado con su trabajo en el Gabinete de Arqueología, y la Escuela de Niños Autistas “Héroes del Moncada”; dejado su impronta en la Sala de Conciertos “José Marín Varona” y ponían sus manos en el Recinto Ferial de Camagüey; cuando fueron llamados a Jaronú.

Solícitos, el grupo de técnicos y constructores de PROGER, empresa insertada en las nuevas formas de Gestión no Estatal, llegaron al poblado Jaronú, Monumento Nacional, y uno de los territorios afectados por el huracán Irma.

Más 4000 metros cuadrados de cubierta de tejas francesas en locales estatales y residenciales, son reparados por estos hombres cuyas labores continuas y eficientes le han ganado ya un lugar en el corazón del poblado, donde también realizan trabajos de albañilería en viviendas de casi un siglo, dañadas por el fenómeno meteorológico.

Pero lo más valeroso de este colectivo no son solo su empeño, celeridad y amor; “Joseíto, director de la Oficina, nos lo pidió, valoramos y aceptamos bajar nuestros honorarios, fueron varias disminuciones hasta que finalmente el precio inicial de 3 millones de pesos quedó en casi 2 millones”, explicó la ingeniera civil Greter Gómez Attanaff, especialista principal de PROGER. Detrás de sus palabras, siento latir a Martí “ayudar al que lo necesita no solo es parte del deber, sino de la felicidad”, e intuyo la solidaridad y comprensión ante los difíciles tiempos que vive el país, sobre todo quienes habitan este poblado.

Con el mismo fervor, PROGER también donará la construcción de una de las viviendas derrumbadas totalmente por los vientos huracanados de Irma. Con los materiales entregados por la OHCC, y desde los cimientos hasta la cubierta, la meta es terminarla en 30 días hábiles.

En Jaronú también protagonizaron la construcción del parque de Moscú, una proeza laboral según quienes presencian cada día el ir y venir de los trabajadores de PROGER. Junto la Cooperativa de Créditos y Servicios “Dionisio Randi” y fuerzas laborales de la Oficina del Historiador de la Ciudad de Camagüey , apenas 48 horas bastaron para levantar este espacio público, fueron dos días y la convicción de lograrlo.

Muy bien los define su lema: Lo que hay que hacer es hacer. “Todo el mundo está contento con la disciplina y rapidez de nuestros muchachos, pero es que cuando llegamos vimos la devastación y el dolor, las familias, los niños, la gente, había que arreglarle su pueblo y había que hacerlo rápido”, cuenta Greter Gómez.

En 4 años de trabajo, desde su fundación, este equipo ha realizado labores constructivas en empresas como CubaTaxis, Aeropuerto de Camagüey, Agencia de Viajes Cubanacán en Santa Lucía, GEOCUBA, EMPRESTUR, INDER, hospitales de la provincia y la OHCC.

Cuando los intereses individuales son puestos en función del empeño colectivo, cuando el beneficio personal cede el paso a la utilidad de muchos, cuando en tiempos como estos lo que gana el corazón importa más que las otras ganancias, comprobamos aquello también martiano de que “la patria es ara, no pedestal” y siento que se fundan nuevos cimientos de nuestra nación.