Todos los de mi generación habrán pasado alguna o varias veces por el hospital pediátrico, unos como pacientes y otros como padres, pero… ¿cuántos se habrán preguntado a quién debe su nombre?
Desde el 10 de octubre de 1974 rinde honor al Dr. Eduardo Agramonte Piña, de quien debo comentarles que fue un hombre muy versátil, pues además de sus habilidades en la cirugía de campaña, fue músico, periodista y Coronel Mambí. Una de las figuras camagüeyanas más sobresalientes en la Guerra de los Diez Años.
También fue uno de los cinco representantes de la Asamblea del Centro, que declararon abolida la esclavitud. Carlos Manuel de Céspedes lo nombró Secretario del Interior y también ocupó con carácter provisional, la Secretaría de Estado de la República en Armas.
Sus raíces
Nació en la otrora Puerto Príncipe, el 13 de octubre de 1841. Pertenece a una estirpe de patriotas, pues era primo del mayor general Ignacio Agramonte. Otro dato familiar es como esposo de Inés Matilde, la hermana de Amalia Simoni, de ahí el doble parentesco con El Mayor.
En su condición de independentista, estuvo estrechamente vinculado al movimiento revolucionario conspirativo contra el régimen colonial español. El 8 de marzo de 1872 recibió una herida de bala en el pecho, lo que le produjo la muerte instantánea, en aquel encuentro con fuerzas del Batallón San Quintín, en San José del Chorrillo.
Eduardo Agramonte, el músico…
Algo más que su valor y sus habilidades como estratega militar y cirujano, sobresalen en la vida de este patriota camagüeyano, y es su sensibilidad musical extraordinaria, siendo de su inspiración los toques de corneta: Diana mambisa y A degüello, esta última conocida también como la carga al machete.
Dos de los toques militares más utilizados en la actualidad son los de su autoría, los cuales anunciaban el inicio del combate y el nuevo día, respectivamente. Muchos atribuyen su composición a Perucho Figueredo, cuando su verdadero creador fue el independentista Eduardo Agramonte Piña.
Ambos temas están grabados en el disco Toques Militares Mambises, producido por la Empresa de Grabaciones y Ediciones Musicales de Cuba (EGREM).
Su impronta
Eduardo Agramonte Piña escribió una página de leyenda en el devenir de la juventud principeña, que ansiaba ver libre del oprobio a la Isla de Cuba, ya que supo conjugar muy bien su valor militar, el deseo de salvar vidas y las melodías de su clarín que siglo y medio después, despiertan a la ciudad de los Tinajones en cada amanecer del 2 de febrero.
Al cumplirse aniversario del centro del hospitalario que lleva su nombre; otrora edificio de la Colonia Española y Clínica de Camagüey, los hijos de esta tierra ávidos de conocer la historia que nos alimenta compartimos orgullos sus memorias.










