Jesús Suárez Gayol: más que fotos y recuerdos

Buscando en mis recuerdos, lo poco que tengo de este valiente cubano, es una imagen, bastante irreal por ciento, que preside la escuela primaria que lleva su nombre en el reparto la Vigía, y en la cual cursé mis estudios primarios.
La escueta biografía, que acerca a los estudiantes a la figura de Jesús Suárez Gayol, carece de muchos detalles que muestran la talla de aquel revolucionario, devenido El Rubio de la guerrilla de El Che en Bolivia.
Todo esto pude percibirlo, muchos años después de haber salido de la escuela, cuando asistí como periodista a la casa museo donde vivió en Camagüey y desde donde organizó diversas acciones estudiantiles contra el gobierno de Fulgencio Batista. Por estos días lo visité nuevamente y sentí deseos de contarles.
En el diseño fotográfico de la sala pueden apreciarse hermosas instantáneas de su boda, que revelan sus expresivos ojos, tan diferentes a la pintura con espejuelos que nos mostraban en la escuela. Pero mucho más que su apuesta figura pude encontrar en la casona de la calle República.
¿Quién fue?
Un joven nacido en Las Tunas, de padres asturianos, que casi sin saber leer descubre a José Martí y se aferra a sus enseñanzas; pero que hasta a sus padres extranjeros lograba ponerlos de pie por respeto al himno nacional cubano y a su madre doña Aurora Gayol le decía jocosamente que era su “Mariana Grajales gallega”.
Gayol se destacó por su posición contra la dictadura de Batista, organizó la Federación de Estudiantes Secundarios en esta ciudad y fue uno de los fundadores del Movimiento 26 de Julio en la localidad, algunos de sus compañeros de lucha aún los recuerdan con sus discursos convincentes rodeado de jóvenes, frente al otrora Instituto de Segunda Enseñanza.
Conoció las cárceles policiales de la dictadura y fue víctima de torturas y golpizas. Viajó de México a Cuba en 1958 en la expedición El Corojo, fue allí, bajo el mando del Che, que obtuvo los grados de Capitán y después del triunfo de la Revolución ejerció varios cargos dentro del sector industrial azucarero, siendo viceministro en el momento del llamado del Che para incorporarse a la guerrilla boliviana.
Fue el primer mártir cubano de la guerrilla en Bolivia, su muerte fue el 10 de abril de 1966, su sencillez y dinamismo inspiró a los jóvenes de la época dando muestra de su firmeza en convicciones. Esto último no sólo lo mostro en su actuar, sino que lo dejó plasmado en las cartas de despedida, al hijo y a su madre, donde escribió antes de partir el 2 de diciembre de 1966 hacia Bolivia: “Cuando se es revolucionario verdadero, se siente la necesidad de servir a la Revolución desde los lugares más difíciles, en los puestos de vanguardia.”
Las páginas de nuestra historia están enaltecidas por la sangre de muchos jóvenes, quienes con arrojo acudieron al llamado de la Patria para romper las cadenas que la subyugaban. Jesús Suárez Gayol fue uno de esos que tomó las armas de la insurrección y junto a las fuerzas del Che participó en los combates que le dieron la victoria a la Revolución cubana.
La bala que segó la vida del Capitán Jesús Suárez Gayol, el 10 de abril de 1966, puso en lo alto, otra de las estrellas que ilumina el camino hacia el futuro.
Al visitar el museo estudiantil, Jesús Suárez Gayol, en la casona colonial número 69 de la calle República, de seguro los pequeños que allí acudan, descubrirán como yo, que su imagen y altura, es mucho más que aquella breve biografía y la vieja foto, que guarda la escuela.

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