La ciudad de frente al río

zona-3Por Nélida López Avila (Especialista de la Dirección de Plan Maestro y Gestión. OHCC.

Acá en el Camagüey tenemos más de un río, pero «El Hatibonico es nuestro Amazonas».[1]

Este accidente natural, desde 1528 —momento en que la ciudad quedó asentada entre sus márgenes y las del Tínima— y hasta la segunda década del siglo xx, fue elemento esencial para su desarrollo, sin embargo en el decursar del tiempo los pobladores ocuparon sus bordes con construcciones que le dieron la espalda, además de convertirse en colector de residuos contaminantes de todo tipo.

Este elemento, analizado en la variable medioambiental del Plan Parcial y de Manejo de la zona Patrimonio Cultural de la Humanidad, deja de considerarse una amenaza o debilidad de nuestro entorno para transformarse en un espacio público emblemático, en el gran protagonista de variadas oportunidades ambientales, sociales, culturales y económicas a partir de un proyecto renovador que abarca tres zonas en puntos equidistantes de su ribera derecha paralela a la avenida 26 de Julio y la Carretera Central Oeste, entre las calles Ignacio Agramonte y Desengaño, el cual generará empleo, y actividad pública y privada.

zona-1En la primera zona de intervención, a sólo 100 metros de la simbólica plaza de San Juan de Dios, donde se sustituyó el polvoriento mercado de materiales de la construcción por espacios para el disfrute del barrio de Matadero, se realizaron acciones de saneamiento que han elevado la calidad de vida de sus vecinos a través de un plan que incluyó las viviendas.

zona-2La segunda zona de intervención, abarca desde el puente Caballero Rojo hasta el Callejón de Hicacos, cumplió la vieja aspiración de los citadinos de conectar la ciudad vieja con el nuevo centro político administrativo, en este tramo se transformó el degradado tejido urbano al facilitarse conexiones peatonales a lo largo de la rivera donde alternan espacios para el descanso, el deporte y la recreación.

La tercera zona continúa desde  el Callejón de Hicacos hasta la calle Ignacio Agramonte y tiene como elemento más notable la conversión en recinto ferial de la antigua planta eléctrica “Manuel Julién”, un nuevo y necesario uso al que puede accederse también desde los senderos creados al borde del Hatibonico en la segunda zona o cruzando sobre un puente peatonal desde la otra orilla.

Esta zona, aguas arriba, se encuentra en la antigua Planta Eléctrica de Camagüey y ya recibe un avance importante en cuanto a construcción se refiere. Sus amplias áreas e instalaciones mayormente en desuso constituyen un potencial para facilitar la realización de un recinto ferial y complejo de piscinas con el debido respeto al patrimonio industrial que contiene. Además de espacio para exposiciones de diversas temáticas y escalas, se prevé como una extensión de la Fábrica de Arte de La Habana.

imagen1“La ciudad mira a sus ríos” se ha convertido en un proyecto dinamizador capaz de promover el rescate de los ríos a lo largo de toda su trayectoria por la ciudad de los tinajones, este sólo es el comienzo, cada año se destinarán recursos y esfuerzos para extender el corredor de los ríos más allá del centro histórico, pero no será suficiente este empeño, si no se eleva la conciencia ambiental para la protección de un recurso tan preciado como el agua, que un día fue fuente de vida para la ciudad.

La recuperación de la unidad del río constituye la base para un desarrollo urbano diferente, la oportunidad para actuar con renovados criterios que conformarán una lectura clara y precisa de su paso tangencial por la zona Patrimonio Cultural de la Humanidad.

[1] Nicolás Guillén: “Junto al río”, en Prosa de prisa,  t. 2, Ed. Unión, La Habana, 1985,  pp. 144-145.

 

Dejar un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *