La conciencia ciudadana…

En temas de pelota, cocina y medicina somos avezados licenciados, si quiere conocer de estos contenidos a fondo y con testimonios fiables, pues no hay más que preguntarnos a los cubanos. Es tradición que en una esquina de cualquier barrio de la isla, jugando dominó con la mayor tranquilidad se realice una disertación de la técnica con que juega cada pelotero no solo cubano; sino de cualquier nacionalidad, además de recetar el remedio más insospechado para curar hasta el desvelo.

Nuestro país y nosotros los cubanos somos de esas mezclas extrañas pero únicas que sorprendemos en cualquier ámbito de la vida, y a propósito de esa afirmación no puedo dejar de comentar que otros de los temas que también se ha vuelto predilecto para los habitantes de la isla, y en particular para los camagüeyanos, es el del patrimonio y las obras que se realizan entorno a su preservación.

Hace unos días escuché en una conversación entre una pareja de ancianos: …”quien nos diría que el entorno del río que tantos desechos y malos olores concentraba se iba a convertir en áreas para que pudiéramos  venir a sentarnos y los niños jugaran…”

 

 

 

”Pero no es solo eso abuelo –intervino un joven que por su apariencia me pareció universitario –ya este proyecto que se llama “La ciudad mira a sus ríos” tiene dos puentes de diverso tipo que unen la ciudad de forma vehicular y peatonal, y hay más, ves el constante hormigueo que se observa en la antigua planta eléctrica “Manuel Julién“, pues allí se está  haciendo un Recinto Ferial, que va a contar con áreas expositivas y un montón de ofertas”.

En ese momento se posaron en mi mente los recuerdos de las diversas reuniones en las que he participado para conocer por dónde van los proyectos y sus particulares, y pensé que en esencia muy poco distaba la información, que con tanta elocuencia exponían esas personas a la que especialistas, por supuesto de forma más precisa, nos brindan a los profesionales interesados en el tema.

Al parecer uno de los tópicos a tratar unido al de la pelota, la cocina y la medicina; va a ser el del patrimonio; en hora buena para esta ciudad que porta con orgullo un Centro Histórico Patrimonio Cultural de la Humanidad, y en el que tantas veces vemos con tristeza como no se aprecian sus valores tanto tangibles como intangibles.

Una reflexión positiva  demuestra como poco a poco vamos sintiendo nuestro los que se conserva y construye, como de una nota roja podemos pasar para una más clara en la que la conciencia ciudadana va cultivando sus frutos.

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