¿Moda o pobreza?

MSc. Mabel Aladro Ruíz.(Colaboradora)

“¡Hay que felicidad, como me gusta hablar español!!!!….”

No, no estoy queriendo reproducir la letra de ese bello tema popularizado por Pedro Luis Ferrer y que tan criollo y agradable resulta al oído cada vez que lo escuchamos.

Mi motivación es otra ¿Han percibido ustedes recientemente algunos programas televisivos, por no decir la mayoría, que los diferentes artistas, de todas las manifestaciones, e incluso personas que se dedican a otras funciones, como directivos, ingenieros, deportistas y otros, se refieren  y utilizan la palabra nada, como un vocablo inevitable  y casi imprescindible para referirse a sus labores y planes actuales y futuros?

La voz nada, significa literalmente, según el Diccionario Cervantes: “El no ser, o la carencia absoluta de todo ser. Reducir a la nada: anular…”.Entonces me pregunto: ¿Sabrán esas personas lo que están diciendo?

Si hay algo que debe caracterizarnos,  sobre todo cuando se es una figura pública, o simplemente cuando tenemos que concurrir a un programa ya sea televisivo, radial o exponernos a un público determinado por alguna razón, es tratar de articular adecuadamente y usar lo más coherentemente posible el “castellano”, ese que es tan amplio y que orgullosos estamos de poseer ¿Por qué entonces no usarlo con toda su riqueza y abundancia?

Es doloroso sentir que personas de todas las edades, razas, sexos y profesiones, hayan entrado en “la moda” de decir “nada”, eso, en lugar de “darnos”, nos “quita”, porque tal muletilla es una de las formas más grotescas de cultivar “el español nuestro de cada día”.

Ejemplos de lo que afirmo hay miles, ahí les van algunos de ellos:

-Un locutor entrevistando a un cantante le pregunta: “¿Dónde se te puede encontrar y qué planes tienes para el futuro?, el artista responde: …pues bueno, se me puede ver en el club…y bueno nada, estoy inmerso en un proyecto que nada, veremos si logramos se realice…”

-Otra pregunta del mismo locutor, pero ahora a un director de teatro: “Sabemos que está presentándose la obra en el Teatro este fin de semana, qué nos puedes decir de la acogida del público y cuál es la perspectiva futura que tienen. El responde:…si, estamos allí y nada, pensamos que ha gustado mucho por la asistencia que ha habido y nada, creemos que el próximo mes haremos una gira por todo el país, y nada allí los esperamos….”

Sirva esta reflexión pues, para revisar nuestros modos de expresión, y sobre todo para que las generaciones más jóvenes  se den cuenta de la riqueza de nuestro idioma y sean capaces  de profundizar en él, pues estoy segura que si lo hacen ,lo amarán más y procurarán evitar ese vicio del “nada por el nada”.