estacion-ferroviariaLa estación de ferrocarriles de Camagüey, edificada en la primera mitad del siglo XX, es una de las más singulares de Cuba. Sus sobrias líneas art decó definen un conjunto arquitectónico que deviene símbolo de la ciudad.

Justamente en el entorno donde se ubica la denominada “Terminal Vieja”, tuvo lugar la inauguración del Ferrocarril de Puerto Príncipe en 1851, gracias al tesón de Gaspar Betancourt Cisneros “El Lugareño”.

El inmueble constituye un ícono, por lo trascendental de la construcción y porque la llegada del ferroviario significó el desarrollo económico y sociocultural de la entonces Villa Santa María del Puerto del Príncipe, una de las primeras regiones en América Latina donde se lograba este propósito.

La Oficina del Historiador de la Ciudad de Camagüey rescata dicho patrimonio a través de la creación del Museo Ferroviario, proyecto que contempla a la antigua estación de viajeros como edificio principal, y el cual recreará la historia del ferrocarril en nuestra urbe, a través de objetos museables y otros alegóricos en los diferentes lugares que conforman el espacio.

“Es una labor difícil porque el proyecto abarca 3,8 hectáreas, no solo intervenimos en la arquitectura del inmueble, sino en las áreas aledañas al edificio, el Parque Van Horne y la calle de igual nombre, lo cual implica el tema del diseño urbano”, señaló la arquitecta Aileén Marín, proyectista principal.

El Parque Van Horne, primer objeto de obra concluido, fue inaugurado el 24 de febrero, Aniversario 20 de la Oficina del Historiador, y en él se encuentran instaladas dos locomotoras originales acompañadas por información sobre el ferrocarril en Camagüey.

Ambos exponentes fueron traídos de los centrales de Senado y Lugareño, cuyos Consejos Populares aprobaron el traslado de estas piezas de indiscutible valor museable. La voluntad mayoritaria de las personas de estas comunidades demuestra que la articulación de empeños en aras de sustentar nuestra cultura va desde de la individualidad hasta la concientización colectiva.

Además del parque, “la Calle Van Horne será un bulevar acogedor donde se exteriorizarán los servicios de cafetería y bar del Hotel Plaza, la zona tendrá Wifi y se conectará con la Calle República, esta – a su vez – con el centro fundacional de nuestra urbe.

También trabajaremos en las áreas exteriores de la antigua terminal, el patio que colinda con la ciudadela, los alrededores de las actuales oficinas de la Dirección de Ferrocarriles, se mejorará la imagen urbana del entorno de las viviendas, e intervendremos en la Planta de engrase y fregado en la esquina de Francisquito y Avellaneda”, explicó Aileén.

En el edificio de la antigua estación se mantendrá la operatividad del Ferrocarril, allí radicarán el Jefe de la Estación, el Subjefe, la Inspección de relojes, el local para las ferromozas, la posta médica; pero además el primer nivel contará con salas del Museo, dos tiendas – una de ellas del FCBC – y un aula de Círculo de Interés para niños y niñas con el propósito de motivar el estudio del tema, sus valores arquitectónicos e importancia para el desarrollo de la ciudad.

En la segunda planta radicará un Laboratorio de restauración de documentos – actualmente en la Dirección de Investigaciones de la Oficina – el cual conservará con carácter de depósito el fondo documental relacionado con el ferrocarril, perteneciente al Archivo Histórico Provincial.

Sin embargo, la verdadera relevancia del proyecto que actualmente acomete la OHCC no es solo preservar de la tradición ferroviaria en la Isla, sino la transformación social y cultural de la comunidad, reto importante cuando se habla de ciudades históricas como la nuestra.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *