Nace un nuevo sueño

Pocos días tiene este niño juguetón que solo se alimenta y sueña con ser grande. Nació entre celebraciones y jornadas de descanso, con ansias esperanzadoras de crecer para escribir sus memorias desde el mismo instante en que comenzó a gestarse.

No es un pequeño común, a él le antecede una impronta riquísima de tradiciones, de los tiempos en que Cuba no pensaba exhibir ese nombre y la poblaban pequeñas comunidades. De un período en que sus habitantes comenzaron a sentirse criollos y amar a la patria, del tiempo en que lucharon por la libertad y hasta dieron sus vidas, de la etapa en que triunfaron y comenzaron a edificar una sociedad justa hasta hoy.

Con tan próspera historia enormes compromisos le esperan a este bebé intranquilo al que le corresponde continuar una historia inigualable de logros, avance y desarrollo, para el que cada mes será una nueva aventura con la que se empinará tan alto como las nubes.

En la última etapa de la carrera, allá por diciembre, podrá sentirse orgulloso de haber crecido y ser un hombre experimentado. Será el fruto seguro de una etapa que comienza a inscribirse en nuestras vidas con nombre de número, ese que se define alegre como 2018, y el que estoy segura marcará importantes hitos, cada día que respiremos junto a su lado, porque este año será inolvidable.