Patrimonio de la ciudad de Camagüey sin grandes pérdidas tras el paso de huracán Irma

La Oficina del Historiador de la Ciudad de Camagüey inició el proceso recuperativo en sus instituciones y espacios públicos, tras el paso del huracán Irma por nuestra provincia, con el propósito de reanudar las rutinas de trabajo y la programación habitual.
Entre los principales lugares de la OHCC afectados por este potente fenómeno meteorológico se encuentra la Plaza de la Revolución Mayor General Ignacio Agramonte Loynaz, específicamente el Salón Jimaguayú, espacio donde reposaron las cenizas del Comandante en Jefe, Fidel Castro, en su rumbo hacia Santiago de Cuba.
Allí, cristales de su marquetería sufrieron daños, a pesar de ser protegidos; lo que demuestra la intensidad de los vientos de Irma. Ya se trabaja en el lugar y se prevé reajustar el proyecto arquitectónico con el propósito de garantizar la seguridad de tan importante inmueble, ante futuras contingencias.
También el Almacén que alberga los principales recursos de la OHCC sufrió daños en parte de su cubierta. Sin embargo, los medios materiales estaban a buen resguardo bajo mantas, lo que permitió evitar pérdidas; mientras que en el Centro de Convenciones Santa Cecilia, la cometida principal de agua está dañada.
El resto de las instituciones culturales también fueron debidamente aseguradas, al igual que sus bienes patrimoniales, y hasta el momento no se reportan pérdidas ni daños a sus infraestructuras. Es importante destacar que la maqueta de la ciudad de Camagüey, ubicada en el Centro de Interpretación “Camagüey ciudad patrimonio”, frente al Parque Ignacio Agramonte, se encuentra en perfecto estado, gracias a las medidas de protección adoptadas por su colectivo laboral ante y durante el evento meteorológico.

Los espacios públicos fueron los más afectados. La vegetación sufrió los embates de Irma, como es el caso de la Plaza Joaquín de Agüero, primera intervención de la OHCC; y el Casino Campestre, mayor parque urbano de Cuba, donde árboles caídos y ramas en el suelo, imposibilitan en estos momentos el paso de transeúntes por muchos de sus caminos. Ninguno de los monumentos de este emblemático lugar sufrió afectaciones.
En el caso del Parque Agramonte, ocurrieron pérdidas de algunas luminarias que no pudieron ser retiradas antes del ciclón, por el estado técnico en que se encontraban debido al tiempo de explotación.
En nuestro país ante fenómenos meteorológicos de este tipo, además de proteger las vidas humanas y los bienes materiales, una de las mayores preocupaciones es la memoria histórica y el patrimonio tangible de ciudades como la nuestra, que ya exhibe más de 500 años de fundada.
De esta forma, la eficacia de los planes de prevención ante catástrofes, la preparación de nuestro colectivo laboral y la cooperación incondicional de todo el personal, incluyendo las vecindades cercanas a las instituciones, permitieron que no se reportaran pérdidas graves en nuestro reservorio cultural e histórico, que nos ganara en 2008 la condición de Patrimonio Cultural de la Humanidad.

 

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