Patrimonio, turismo y movilidad

8Por Nélida López Ávila

El turismo, es una pieza más que complejiza la movilidad urbana y el  funcionamiento diario del centro histórico.

El mayor reto que afrontamos como ciudad con valores patrimoniales vinculada a la actividad turística es el de no sobrepasar la capacidad de recepción para mantener un equilibrio entre el patrimonio cultural y el turismo, y es aquí donde se presenta la dificultad con la transportación de los turistas desde los hoteles y puntos de recogidas.        

Los bicitaxis, 3como transporte alternativo resulta una opción para realizar el traslado de los visitantes desde los puntos de embarque o desembarque y los recorridos de ciudad, ponen de manifiesto la falta de profesionalidad de algunos al brindar un servicio de alquiler manejado por personal que en muchas ocasiones no se encuentra capacitado o con cultura general para mantener las normas de urbanidad y al mismo tiempo dar a conocer con veracidad la rica historia del Camagüey legendario.

A lo anterior se suman las indisciplinas viales y sociales que atentan contra la seguridad de pasajeros y transeúntes al circular en ocasiones a altas velocidades o en sentido contrario a la circulación vial y la irrupción de los espacios peatonales como la plaza del Carmen.

9

La concentración en un espacio importante con capacidad limitada como es el caso de la Plaza del Gallo es un ejemplo donde el estacionamiento de ómnibus de turismo de gran porte y los bicitaxis invaden la vía provocando congestionamiento y la inseguridad de turistas y residentes, correspondiéndoles al Ministerio  de Turismo, la Policía Nacional Revolucionaria, y a las Direcciones de Trabajo y la Dirección Integral de Supervisión enfrentar las indisciplinas relacionadas con este tema.

10La circulación de ómnibus de gran porte para el turismo es incompatible con las características de la trama urbana, la organización del tránsito existente, la contaminación sónica y atmosférica que entre otras afectaciones trae al patrimonio edificado; por tal motivo habrá que continuar abogando para que surja la armonía entre los medios alternativos de transporte y las medidas para el estacionamiento en las zonas periféricas que ya se han adoptado a tono con las proyecciones de nuestra ciudad como destino turístico.

Es la mejor fórmula para que la triada: patrimonio, turismo y movilidad logren recibir al visitante de una forma organizada y coherente con las tradiciones que portamos.

Dejar un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *