Recuento de un día diverso y cultural

img_9414Con una invitación a que se escuchen todas las voces y sentimientos de los pueblos desde el respeto por  la diversidad para alcanzar el desarrollo, quedó inaugurada la séptima Jornada de la Diversidad Camagüeyana, que en esta ocasión la temática central es la “oralidad como expresión de resistencia de los pueblos”.

Las palabras de bienvenida, desde el centro de Convenciones Santa Cecilia, estuvieron a cargo de Francisco Almeida, Director Adjunto de la Oficina del Historiador, quien expreso las disculpas del Director General, que por vez primera no está en el evento por encontrarse en la Reunión Nacional de la red de Oficinas, en la Capital.

El Premio

En cada nueva edición de la jornada, la Casa de la Diversidad Camagüeyana, institución rectora del evento, entrega el Premio Patrimonio Vivo, reconocimiento que distingue valores y expresiones culturales que heredadas de generaciones anteriores, aún perviven en el Camagüey.

Su directo, Yoexis Pilliner, dio lectura a la resolución que propone la entrega, a personas o agrupaciones que laboran en virtud de la memoria cultural de las familias y comunidades.

Por llevar la narración oral en el corazón y transmitir sus conocimientos a las nuevas generaciones, recibió la distinción Zaida Montells, profesora de esa especialidad en el Conjunto Artístico Arlequín.

Zaida dijo emocionada que le habían escondido muy bien la sorpresa para que no sospechara y prometió “continuar sembrando historias y cuentos en sus niños”.

 Lo que Manolo contaba

El maestro de la Oralidad en Camagüey, Manuel Martínez, hizo cultura en la ciudad en tiempos difíciles y de escases, su genuina manera de contar y declamar, es recordada mucho después de su partida. Un panel de tres camagüeyanas que tuvieron la dicha de laborar junto a él, trajo al auditórium sus vivencias y denotaron la sencillez y autenticidad de Manolo.

Según Zaida Montells, quien fue su alumna en la década del 70, el maestro se encargó de hacerles saber que existía un arte de Contar y lo llevo a los más diversos escenarios, donde su popular peña “El Té de Manolo” en la cúpula del edificio en que hoy nos encontramos, ganaba seguidores de todas las edades por los poemas y cuentos que acompañaban a la infusión.

Mabel Aladro, ex -directora de la Oficina del Patrimonio Cultural, recuerda con agrado la primera peña cultural que creó la Oficina del Historiador, para dar a conocer a la comunidad que su labor iba más allá del cemento y los ladrillos.

Aymara Barreras, actual directora de la Oficina del Patrimonio Cultural, compartió un grato espacio en la Cabina de Audio, de la institución, al recibir a Manolo para Grabar uno de los primeros programas radiales, Camino a Camagüey, que se gestaron en ese estudio para difundir por Habana Radio. Además de sus contadas, se grabaron poemas de escritores importantes en su voz, que hoy como homenaje y regalo a los presentes, nos trajo su lado romántico.

La Conferencia

Con la sensibilidad a flor de piel, luego de escuchar la voz de Manolo, el invitado de honor, Rafael Lara González, metodólogo Nacional de cultura comunitaria, ofreció una conferencia sobre los diferentes cantos religiosos y refranes que están amenazados de desaparecer si no se transcriben, pues han perdurado de boca en boca.

Otros interesantes trabajos colmaron la jornada, rituales de los mandinga, costumbres y celebraciones catalanas, que su fundación tiene un siglo de fundada y las palabras indígenas que aún utilizamos fueron algunos de los aderezos.

En la tarde se presentó el audiovisual Calalú, del camagüeyano Alberto Santos, donde se narra la historia de una aborigen que aún vive pegada a su tierra en la Sierra de Cubitas.

Para hoy se prevé la sección teórica en la mañana que y al inició con una leyenda sobre nuestro querido tinajón.

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