Los que apreciamos la lectura tenemos bien claro el valor de un libro, por eso esta mañana al tener dispensa para ojear uno que data de 1914 dedicado a Amalia Simoni y su familia; pude considerarlo un privilegio.
La joya de la que les hablo se encuentra restaurada en el archivo de la Oficina del Historiador, ubicado en los altos de los que será el museo ferroviario. Fue escrita por la connotada camagüeyana Aurelia del Castillo y se titula Escritos de Aurelia, Volumen IV.
En el texto se encuentran fábulas, cuentos y otros relatos, pero me impresionó el que dedica al sol y la Luna, que describe la marcha presurosa de esta por alcanzar la luz del Astro Rey y aunque no lo logra, elogia el valor por seguir su ideal. De esos y otros ideales está llena la vida y en el momento que fueron escritos sus relatos, el deseo libertario para la patria seguían latentes.
Sobre Aurelia
Mariposa leve, ¿Me pudieras decir cómo hallaste el camino revoltosa y feliz?
¿Qué al corazón te trajo para reinar aquí?
¿Es que te guío el perfume delicado y sutil?
Estas interrogantes al vuelo, pertenecen al fragmento de una bella poesía, que brotó de la lira principeña, sin embargo, no es precisamente este texto el que la hizo conocida entre sus coterráneos, sino su devoción por el agua santa de esta tierra…
Fue Aurelia Castillo de González, una camagüeyana de refinada escritura, muy activa en las letras, la filosofía, el periodismo y sobre todo, muy preocupada por elevar el espíritu hacia lo bello.
La entrañable amiga de Ignacio Agramonte nació y vivió en la casona ubicada en la calle Cristo número 3, actualmente la bella edificación ya no conserva el encanto de antaño, pero al menos recuperó el majestuoso balcón y la imagen digna de quien habitó sus corredores y se inspiró desde allí, hace tanto tiempo.
Tesoros de papel
Al disfrutar la oportunidad que hoy tuve como periodista, de tener entre mis manos un libro que fue de impresión limitada y, además, dedicado a Amalia Simoni, puedo asegurarles que el placer es infinito.
Muchos tesoros como ese nos aguardan en el Archivo, que tiene la bella misión de rescatar y conservar textos; y documentos de alto valor para enriquecer la historia del Camagüey y su gente.










