Una constitución con más de un siglo de historia: La Yaya

Cumplido el término de dos años, el 29 de octubre de 1897 se promulga la última de las Constituciones mambisas: la Constitución de la Yaya, mucho más extensa y completa que las anteriores. Con 48 artículos, se distingue por la inclusión en su texto de una parte dogmática, donde se desarrollaba un título especial sobre los derechos individuales y políticos.

En la misma se omite el cargo de General en Jefe del Ejército, cuyas funciones asume el Consejo de Gobierno, con lo cual se consolida la organización de un poder colegiado de carácter civil.

Hoy se cumplen 120 años de esta reunión, iniciada  el  5 de octubre, en el potrero de La Yaya, en Sibanicú, donde se analizó el tema de las relaciones entre la Asamblea y el Consejo de Gobierno.

Allí se aprobó una constitución que ratificó el mismo tipo de gobierno anterior, pero fijó los requisitos para ocupar cargos de presidente y vicepresidente de la República en Armas y eligió para los mismos a Bartolomé Mazó y a Domingo Méndez Capote, respectivamente.

Esta asamblea tendría vigencia por dos años en el caso de que la guerra no concluyera antes. Durante la justa se aprobó un manifiesto por el que se declaraba que:

“Ni bajo cualquier nombre, forma y manera, la subsistencia de la dominación española en Cuba podría dar término a la actual contienda, que se quería la independencia absoluta e inmediata de toda la isla de Cuba, y que solo con la victoria o con la muerte saldrían los mambises de Cuba Libre.”

Las decisiones y acuerdos de La Yaya se mantuvieron hasta el 24 de octubre de 1898, en que dieron inicio las sesiones de trabajo de la Asamblea de Santa Cruz del Sur. Por lo visto, esta constitución sólo rigió un año, debido a la intervención de los Estados Unidos en la guerra, que conllevó a la derrota militar de España y su retirada de Cuba.