Desde que el presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, Miguel Díaz- Canel Bermúdez informó al pueblo cubano, este 13 de julio, que llegaba el necesario aumento salarial, en el barrio, centros de trabajo, en la bodega y hasta en la cola del pollo, no se habla de nada más.
El mandatario, en las conclusiones de una visita que realizaba con su consejo de ministros a la provincia de Pinar del Río informó:
“Hoy no estamos hablando de una reforma salarial, estamos hablando de un incremento salarial en el sector presupuestado. A la reforma salarial vamos a ir después, como parte de un proceso que ya se ha diseñado, que es más amplio (…) e incluye una reforma en la política de precios; lleva unificación monetaria y cambiaria y eliminación de subsidios.”
Expectativas…
Ante esta medida justa y tan esperada, sobre todo por los profesionales de muchas especialidades, que nos mantuvimos trabajando en el sector estatal, aún cuando nuestro sueldo no cubría ni una semana de la economía hogareña, se han generado muchas expectativas y preocupaciones.
No son pocas las personas que se acercan a los medios y a los propios periodistas, para comentar el tema. La duda más recurrente es la relacionada con los precios, sobre todo en los alimentos, porque si no se topan, el costo de la vida sigue impagable, como ha estado en los últimos tiempos.
La experiencia
Luego de varios debates por radio, televisión y redes sociales, llegó el esperado día. Fui al cajero con mi tarjeta magnética para el pago y… más de mil pesos reportó el saldo.
Debo decir que en 20 años de graduada jamás cobré tanto dinero junto, aún cuando hace más de 10 años pertenezco a dos centros de trabajo.
Para algunas personas no es significativo el aumento, pero a mí me alegra mucho que al fin mi esfuerzo y el de millones de cubanos que continuamos laborando junto al estado, resistiendo los embates de los malos tiempos; sea recompensado.
Como dice un viejo refrán “No cura pero alivia” muchos problemas. Las reformas continuarán, pero de momento ya puede apreciarse una luz en el horizonte de nuestro día a día.


