“Dichosos son los pueblos que tienen historia que contar” y Cuba, también es dichosa porque cada fecha del calendario exige del historiador, maestro o amante de la historia, un momento de análisis para determinar a qué proceso, hecho o personalidad del decurso de la Patria o de nuestra provincia camagüeyana, dedicarle tiempo para recordar o divulgar.
Ediciones El Lugareño, grupo que difunde a través de sus publicaciones la labor de rescate patrimonial de la Oficina del Historiador de la Ciudad de Camagüey, tiene entre sus colecciones una dedicada a la nombrada literatura infanto-juvenil (LIJ)—o preferida por muchos, literatura para niños y jóvenes— bajo el nombre Futuro, con el fin de educar a las presentes y nuevas generaciones sobre los valores culturales, históricos, arquitectónicos y otros que atesoramos en la urbe agramontina y en la nación en general.
El 31 de maro de 1959 se creó la Imprenta Nacional de Cuba, dirigida por Alejo Carpentier. Este hecho amplió el acceso a la lectura de manera significativa en nuestro país. Las primeras ediciones se acercaron a obras cumbres de la literatura mundial, así llegaron títulos como El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, de Miguel de Cervantes y Saavedra.
Asistir a un ensayo de su última obra fue un privilegio, pues tuve la fortuna de recibir una función o estreno particular. ¡Qué lujo, verdad!
Poco frecuentesson los casos de lectores que ubican a la poesía comoel último género literario de su preferencia. Quienes aman las letras encuentran en ellas lo que los hace sentirse plenos; estos, cual abeja interna que laborea sin descanso en busca de sentidos, de expresiones… que descubre tiempos y espacios tras la esencia de los tejidos verbales ofrecidos por los autores, no detienen su lectura —incluso si han terminado la obra— hasta conseguir interpretar la intención de quien escribió.
RNPS: A1266
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