El matrimonio de Ignacio Mora de la Pera y Ana Betancourt Agramonte, por su consagración a la lucha por la independencia de Cuba renunciando a las comodidades que la vida reservaba para las familias acaudaladas en el Camagüey del siglo XIX, lo elevan al altar de la historia.

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El Centro Histórico de Camagüey inscrito en la lista del Patrimonio Mundial, que abarca 54 hectáreas, es uno de los siete primeros asentamientos fundados por los españoles en Cuba. Su relevancia histórica es inmensa, ya que jugó un papel central como núcleo urbano de un territorio interior dedicado a la ganadería y la industria azucarera.

En julio y agosto de 1851 el Camagüey lloró. Nueve de sus hijos murieron por la Patria, su líder Joaquín de Agüero y Agüero, un gran patriota camagüeyano.

Juan Bautista González López (Vidal) nació el 24 de junio de 1925 en Cascorro, municipio de Guáimaro. Toda su niñez transcurrió en el campo; por la situación económica de la familia no tuvo oportunidad de estudiar y desde muy temprana edad trabajó en labores agrícolas. Era muy frecuente que en el campo y en las inmediaciones de pueblos y ciudades cubanas, los hijos de las familias pobres solo asistían a la escuela durante unos años, repetían grados y abandonaban el colegio por la necesidad de ayudar a la economía de la casa o el desinterés por el estudio. Las familias consideraban que los estudios no le iban a reportar nada o muy poco en la vida.

A ciento noventa y siete días de cumplir el 19 de octubre 22 años, Pedro Ojeda Baños recibía, horas antes del 12 de abril, orientaciones de directivos del Movimiento 26 de Julio, de Florida. Debía dirigirse, en unión de otros compañeros, a las inmediaciones del molino arrocero del exsenador Guillermo Aguilera, predios donde se constituiría la primera cooperativa dedicada a ese cultivo, con el nombre de Ignacio Agramonte.