Dos agentes de la Seguridad Personal por orden de su superior llegaron hasta donde estaba aquel adolescente, muy conocido por los trabajadores del aeropuerto Ignacio Agramonte.Frente a él, uno de ellos dice: “Vamos para que desayunes con Fidel”.

Podcast

Antes de que Ángela Coello se convirtiera en radio escucha de la emisora de la Sierra Maestra; mujer adelantada a su tiempo, confidente de su hermano en la lucha clandestina contra Batista y luego en “oyente de oro”, hubo un encuentro que la marcó para siempre. No fue en una tribuna, ni en un acto multitudinario. Fue en silencio, en la camaradería de un hospedaje, donde pudo ver de cerca a El Comandante en Jefe en pijama.

Han transcurrido 153 años de la caída en combate de Ignacio Agramonte,  acaecido el 11 de mayo de 1873, en el potrero de Jimaguayú, cuyo lugar  se mantiene como sitio de reverencia permanente al Mayor.

Hay calles que solo sirven para llegar de un punto a otro y muchas que cuentan historias. En La Ciudad de los Tinajones, una de esas vías con memoria es la que lleva el nombre de Padre Valencia. Recorrerla es caminar sobre las huellas de un hombre que nunca fue santo para la Iglesia, pero que para el pueblo fue mucho más que eso.

Desde la llegada de Fidel al Instituto Politécnico de la Salud Dr. Octavio de la Concepción de la Pedraja, el joven psicólogo Gilberto Jardines García, estrenado como director de la institución no perdió ni pie ni pisada al Líder Histórico de la Revolución.