Esta construcción, de tipología doméstica, se remonta a la etapa colonial, aproximadamente a mediados del siglo XIX. El inmueble fue construido por don Martín del Castillo, acaudalado principeño; y al ser embargado durante la Guerra del 68, radicó en él la Comandancia Militar del Ejército Español. Entre 1882 y 1896 se convierte en Instituto de Segunda Enseñanza
Evolución en sus usos
En el siglo XX y con el advenimiento de la República, sirvió de sede a la Colonia Española, hasta que en la década del 70 se convirtió en sede de la Sociedad Amistad Cubano Española y posteriormente en el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos, inaugurado este último el 29 de octubre de 1976 por nuestro poeta nacional Nicolás Guillén.
A partir de 1986 forma parte de las instituciones culturales de la provincia, como Centro de Promoción Cultural de la ciudad principeña y en 1993, al conmemorarse el 60 Aniversario del vuelo Sevilla-Camagüey, pasó a llamarse Centro Iberoamericano de Cultura; institución que agrupaba las asociaciones de naturales de España y sus descendientes.
En 1998 se convierte en el Centro Provincial de Cultura Comunitaria, centro metodológico que atendía programas comunitarios, aficionados en manifestaciones de danza, teatro, música, literatura y artes plásticas. En el inmueble actualmente reside la Casa de la Cultura Ignacio Agramonte
De su arquitectura
Es un edificio de dos plantas en el que se mezclan códigos arquitectónicos coloniales y neocoloniales. Se destacan las grandes
puertas y ventanas de vanos adintelados. En la parte superior de su fachada se aprecia el remate del pretil con líneas curvas, y el balcón corrido con rejas de hierro.
El revestimiento del edificio imita cantería y el interior es de enlucido. La cubierta es de hormigón armado con terminación de enrajonado y soladura. El entrepiso es de madera. En el espacio interior, sobre el salón principal, se observa un lucernario sustentado por columnas toscanas. Los pisos son de mosaico con un diseño ajedrezado en blanco y negro.
Toque singular es la presencia de unos leones a ambos lados de la escalera, detalle ornamental que distingue el inmueble en el imaginario de los camagüeyanos.


