Por: Carlos Pedro Amengor Ministrar
El intelectual Eduardo Torres-Cuevas subraya que: Al obligar a que Cuba la aceptara, [Enmienda Platt] no se trata de una enmienda al texto constitucional, sino de un apéndice a éste… La oposición al apéndice constitucional impuesto por Washington alcanzó tintes dramáticos…”
En el contexto histórico del cierre del siglo XIX y los albores de la nueva centuria Cuba, como consecuencia de la intervención de los EE.UU. en la guerra entre Cuba y España mediante el Tratado de París pasó de manos de la metrópolis española a las del imperialismo de los Estados Unidos de América.
El primero de enero de 1899 comenzó la primera intervención norteamericana en Cuba y el 24 de marzo tomó posesión del cargo de Gobernador Civil de la provincia de Puerto Príncipe el general de división Lope Recio Loynaz quien sustituyó al general norteamericano Louis. H. Carpenter.
Con posterioridad, el general de brigada Armando Sánchez Agramonte fue designado Alcalde Municipal de la provincia por las autoridades interventoras.
1900
El 16 de junio de 1900 se celebraron las primeras elecciones municipales en Cuba después del cese de la soberanía española para elegir alcaldes y otras autoridades municipales.
El gobierno de los Estados Unidos, ante la imposibilidad de utilizar la anexión por el evidente rechazo del pueblo cubano, se vio obligado a utilizar otras vías para lograr su propósito entre ellas. Una República, solo en apariencia, independiente. Para redactar la Constitución necesaria se organizó una Asamblea Constituyente que inició sus labores en noviembre de 1900 , para la que fueron elegidos como delegados por Camagüey : Salvador Cisneros Betancourt y Manuel Silva Zayas.
En el discurso de apertura de la Convención, Leonardo Wood, gobernador militar de Cuba, expresó a los asistentes que su deber luego de redactar la Constitución sería ” formular cuáles debían ser a vuestro juicio las relaciones entre Cuba y los Estados Unidos.”
1901
El día 21 de febrero de 1901, con los acordes del Himno de Bayamo, fue firmada la Constitución de la República de Cuba por todos los delegados . En un acto de legítima soberanía los constituyentes no analizaron el punto de las relaciones entre Cuba y los Estados Unidos. Sin embargo, en el Congreso de este país los debates sobre la Enmienda Platt entraron en las precisiones finales .
Este documento fue puesto al conocimiento de la Convención Constituyente el 7 de marzo mediante una comunicación de Wood a Domingo Méndez Capote en la que se precisaba que las futuras relaciones entre Cuba y los EE.UU. debían quedar definidas como parte de la misma, o en una ordenanza agregada a ella. Los esfuerzos hechos por los asambleístas para modificar los términos de la Enmienda Platt fueron tan numerosos como infructuosos; la política neocolonial ya estaba en marcha.
Resistencia del pueblo camagüeyano
El 10 de marzo de 1901, en el Casino Campestre de la ciudad , el pueblo camagüeyano se reunió y partió en manifestación hacia el edificio del Gobierno Civil con el objetivo de entregar al Gobernador una carta para el presidente de los Estados Unidos en la que se reclamaba la independencia de Cuba y el cese de la intervención norteamericana. El general Maximiliano Ramos que encabezaba la marcha expresó: “El gobierno americano sin derecho alguno quiere arrebatarnos lo que de hecho y de derecho nos corresponde, la independencia absoluta”.
Instituto de Segunda Enseñanza
Similar actitud asumieron el claustro de profesores y el alumnado del Instituto de Segunda Enseñanza así como varias instituciones de la localidad.
El 12 de junio del mismo año fue aprobada la Enmienda Platt, ley del Congreso de Estados Unidos, impuesta como apéndice a la constitución cubana. En ella se establecía que, si el gobierno de la isla no la aceptaba, su territorio permanecería ocupado militarmente.
Entre los que votaron en contra se encontraban los camagüeyanos José Ramón Silva Zayas y Salvador Cisneros Betancourt quien se manifestó posteriormente en su “Voto particular contra la Enmienda Platt. ”
El 12 de agosto de 1901 el Ayuntamiento de Puerto Príncipe declaró como Hijos Adoptivos de la Ciudad a todos los delegados de las demás provincias que votaron en contra de la Enmienda Platt, ellos fueron : José Lacre Morlot, Luis Fortún, Juan Gualberto Gómez, Rafael Portuondo, Eudaldo Tamayo, José B. Alemán, Rafael Manduley, Alfredo Zayas y José Fernández de Castro. Sesión presidida por el Alcalde Pedro Mendoza Guerra y aprobada por unanimidad la moción.
El pueblo principeño en representación de todos los cubanos, se convirtió el 10 de marzo de 1901 en Memoria Histórica contra la Enmienda Platt protagonizando de hecho y de derecho un legítimo acto civil de plena soberanía nacional contra la neocolonización de EE.UU.
Fuente:
– Torres-Cuevas, E. (2007). Historia del pensamiento cubano. Volumen I, Tomo I. La Habana: Editorial de Ciencias Sociales.


