Un último bravo para nuestra eterna Rosa

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Si alguna ventaja tiene cumplir años, es indiscutiblemente vivir, conocer, acumular experiencias, disfrutar momentos inolvidables, personalidades disímiles que luego de pasar el tiempo recuerdas con cariño, admiración y respeto.

Como decía mi abuela, la cual cito en casi todos mis comentarios: ‘’de todo hay en la viña del Señor’’ y de un poco de eso valioso que nos regala la vida he podido disfrutar, por eso quiero referirme a una experiencia que atesoro con mucho cariño.

Fortuna de un momento

Me hace sentir afortunada un recuerdo que viví siendo parte del colectivo de la Oficina del Historiador de la ciudad de Camagüey.  Fue la entrega de un reconocimiento a nombre de la institución a una prestigiosa mujer, diva de Cuba, vedette de todos los tiempos, de quien tanto se puede decir: la inigualable Rosita Fornés.

Esta artista tan completa, que partió a la eternidad el pasado día 10 y a la que se le han propinado tantos homenajes bien merecidos, se presentó en nuestra provincia en el año 2003; como parte de una gira que realizó por todo el país con el nombre ‘’Una Rosa para todos’’.

En el escenario de nuestro coliseo mayor, el Teatro Principal, testigo de tantos y tantos espectáculos; no puedo dejar de recordar que sentada en una butaca le entregué ese regalo que con cariño llegó de mis manos; pero con el corazón de todos los que laborábamos en la Oficina. De ese momento guardaba una foto que desafortunadamente no logro encontrar; aunque la vivencia y la satisfacción de haber estado cerca de tan excelsa mujer jamás podrá perderse.

Despedida

Viendo por la televisión nacional su funeral, escuchaba las diferentes opiniones de compañeros valiosos que la conocieron, algunos con más profundidad que otros, pero todos coincidieron en la excelente persona que fue y de su belleza no solo exterior.

Su altísimo profesionalismo indiscutiblemente pasará a la historia inscribiéndola como una de las más grandes figuras artísticas de Latinoamérica y que ha trascendido incluso a otras latitudes.

Confieso que la emoción me embargó en más de una ocasión y se me oprimió el pecho al ver las imágenes de sus actuaciones geniales y de tantas muestras de afecto de todo este pueblo que la admiró y quiso como solo los seres únicos pueden inspirar.

Para ella, palabras de amor

Importantes personalidades de la cultura cubana en su despedida física expresaron sentimientos tales como por ejemplo:

“…su trabajo fue sublime…’’, José Ramon Artigas

“…una leyenda que crece y vive en el pueblo…’’, Frank Padrón

“…es un paradigma en la cultura cubana…’’, Miguel Barnet’’

Mientras que el siempre respetado y querido historiador de la Habana Eusebio Leal se refirió a que la artista no quedaría en las’’…dos terribles acechanzas, la muerte y el olvido…’’

Como todos aplaudí más fuerte en la noche, y grité, tal vez el último: ¡Bravo Rosita!, segura de que hasta allá donde se encuentra, en el firmamento como una estrella que siempre fue, escuchará a todos los que la ovacionaron desde el fondo de cada alma.

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