Los orígenes
Se debió en no poca medida a la llamada Ilustración criolla, la iniciativa de creación de la Sociedad Popular de Santa Cecilia[1]. Entidad que tuvo su surgimiento el 20 de noviembre de 1864 y a la se incorporaron camagüeyanos provenientes de la clase media menos acomodada: «[…]celebrara reuniones y fiestas adecuadas, estrechando así los lazos de confraternidad y fomentando la cultura entre sus componentes».[2]
Los asociados en cifra creciente realizarían sus reuniones y las de su directiva en la edificación de dos plantas, señalada con el No. 1 en la antigua Plaza de la Merced; tras quedar aprobado el proyecto y su reglamento en el salón de reuniones del vecino Teatro El Fénix, el 22 de noviembre de ese propio año de 1864. Mientras, la vivienda de dos plantas que los alojaría se hallaba en posesión de los esposos Manuel Agustín Molina Villavicencio y Ángela Molina Adán.
El objetivo principal de la creación de la sociedad por sus primeros treinta miembros, fue impulsar la cultura entre la sociedad.Lo anterior fue subrayado por su Presidente de la junta directiva, el Lic. Juan Manuel García de la Linde:«[…] unámonos y propendamos por el bien de la Sociedad, pues que será también el nuestro; trabajemos y moralicémonos con afán, y esforcémonos para que aparezcamos a los ojos de Cuba instruidos y sociables, porque consigamos que, modelo cada cual en su modo de vivir, se diga que las personas sensatas: “ese individuo tan morigerado, tan instruido, ese… es hijo de la Sociedad Popular”».[3]
Mientras se efectuaban las gestiones, el 8 de agosto de 1899, la directiva acordó arrendar la vieja casa colonial de costado a la Iglesia de la Merced en la calle Soledad, marcada con el No. 2, para realizar sus reuniones sin alejamiento de sus primeras funciones en el Teatro El Fénix, abierto en el callejón de Agosto; que sería renombrado por el Ayuntamiento “callejón de la Popular”, desde el 27 de noviembre de 1899.
Finalmente la descendencia Molina-Adán vendería la edificación al Presidente de la directiva el Dr. Ramón Virgilio Guerrero Betancourt, el 7 de mayo 1926.[4]Luego, el 16 de enero, la directiva acordódemoler la vieja casona que ocupara la Junta Municipal de Educaciónyconstruirse en su lugar la «Casa Social de la Popular»,que quedaría inauguradael 3 de junio de 1928. Un año más tarde, en igual fecha, fue inaugurado el “Teatro Ramón Virgilio Guerrero”, «verdadero Palacio para la Cultura y el Arte», como fuera calificado por el Dr. Ramón V. Guerrero.[5]
Las “celebridades” de la Popular
Formarían su extensa nómina, entre otras celebridades del Camagüey, Sofía Adán Betancourt, Ángela Delmonte, Isolina Torres, Isabel Guzmán, Carmen Barreto, Rosa Anglada, Concepción Zayas Bazán, Mercedes Puncet, Luisa Catalá, Elvira Betancourt, Concepción Naranjo, Josefa Palau… Entre los hombres, Alfonso Miari, Enrique José Varona, los hermanos Peyrellade, Enrique González Quijano, Nicolás de la Rosa, Miguel Adolfo Bello, Carlos Gascón…
Una edificación emblemática
El edificio,obra del arquitecto José S. Acosta O‘Bryan,constituyó un hito de la arquitectura ecléctica. No hubo otraedificación que le igualara en diseño de fachada y mucho menos,plasmara tan singular elemento como el escudo conferido por un monarca español a la antigua villa de Puerto Príncipe, el 12 de noviembre 1817.Por demás, con la incorporación en su azotea de una torrecilla terminada en cúpula sostenida por dobles columnas, se distinguió aún más su diseño. Fue autor del Escudo Real de la Ciudad, que engalanara el pretil del edificio, el artista catalán residente en la calle Avellaneda, Juan AlbaijésCiurana; obra que recibiera la aprobación del Ayuntamiento y el voto favorable de la mayoría del pueblo camagüeyano.
De sus llamadas Décadas de Oro de la Popular,fueron del disfrute del público las presentaciones de las obras teatrales y musicales Los lazos de familia, Amarse y aborrecerse, Un sentenciado a muerte, Al infierno en coche, Libre y sin costas, En las astas del toro, La venda de cupido, Nadar entre dos aguas, Viva la libertad, Las riendas del gobierno, El cáncer social, El señor gobernador, Noticia fresca, A espaldas de la ley, Después del Zanjón;entre otras muchas, algunas en las que actores y actrices con sutileza e ironía aludían a la situación política en Cuba, bajo dominio colonial hispano.
Ciertamente, El Liceo y La Popular Santa Cecilia, acogieron a disímiles personalidades del universo cultural cubano e internacional, así como a agrupaciones musicales de prestigio, entre otras: la cantante lírica Adelaida Cortesi, Amelita GalliCurci, Adelaida Ristori y el tenor Hipólito Lázaro. En la Popular fue agasajado el maestro de Pietra Santa y escultor italiano Salvatore Buemi, -autor de la estatua ecuestre dedicada al Mayor Ignacio Agramonte, obra que el propio autor dejó montada en la plaza fundacional del Camagüey-.
Como se aprecia, habrá que volver una y otra vez a la historia de La Popular,para agradecerle cuánto hizo por el progreso y crecimiento de la cultura camagüeyana.
[1] Merece saberse que el Ayuntamiento confirió a la entidad cultural el 2 de mayo de 1912 el “Título de Benemérita” «por su patriótica iniciativa para que se erigiese al famosos General Ignacio Agramonte Loynaz, la estatua que aparece en el parque que lleva el nombre del gran cubano». El alcalde municipal Arturo Fernández Garrido comunicó la noticia al señor José Molina Torres, quien habría reemplazado en funciones al matancero y primer presidente Raúl Lamar Salomón, fallecido el 12 de junio de ese año.
[2]Notas Históricas de la Benemérita Sociedad Popular de Santa Cecilia de Camagüey. CompañíaImpresora de Camagüey. 1921.
[3] Idem, p. 16.
[4] Compra que se efectuaría por el precio de 50. 000.00 pesos.Registro de la Propiedad de Camagüey. Tomo 47, Folio 44, Finca urbana 2 437.
[5] El Dr. Ramón V. Guerrero residió en la casa No. 10 decalle San Francisco yfalleció en La Habana, el 12 de septiembre de 1928. Su cadáver fue trasladados a Camagüey y velado en el edificio del que fuera su gestor. En su honor el Ayuntamiento renombró la calle Popular como “R. V. Guerrero”.


