El 1ro de enero no solo marca el triunfo irrevocable de la Revolución Cubana, es también un faro de dignidad y soberanía para Nuestra América. En esta fecha, también se renueva el compromiso con la preservación de nuestra identidad más profunda.
En Camagüey, Ciudad de Los Tinajones y calles adoquinadas, ese compromiso tiene un nombre y un brazo ejecutor: La Oficina del Historiador de la Ciudad. En el aniversario de la gesta libertadora, su labor se erige como un acto de continuidad histórica, un puente vital entre el ayer que defendemos y el futuro que construimos.
En el devenir social
La Revolución, desde su victoria, entendió que la verdadera independencia no solo se conquista en los campos de batalla, sino también en el terreno de la cultura y la memoria.
Fidel, con visión certera, señaló que dentro de la Revolución, entre muchas cosas, “lo primero que había que salvar era la cultura”. Bajo esa premisa, la creación y el fortalecimiento de instituciones como la Oficina del Historiador de Camagüey (OHCC), museos y sitios históricos; trascienden la simple restauración de piedras: son un proyecto de rescate social.
La OHCC, inspirada en la obra de Eusebio Leal, pero con el sello único de lo camagüeyano, ha emprendido una obra integradora. No se limita a salvar majestuosas edificaciones joyas de la arquitectura, su verdadera hazaña es devolverle estos espacios a la gente. Cada plaza rehabilitada, cada museo dinamizado, cada centro cultural abierto, es un acto de reverencia a la historia: la cultura como patrimonio del pueblo camagüeyano, quien la vive con orgullo.
En el contexto del aniversario 66 del Triunfo de la Revolución cubana, la labor de la Oficina adquiere una dimensión simbólica y elevada.
Los valores que defendió la Revolución desde el comienzo –la equidad, la solidaridad, la defensa de lo nacional frente a lo foráneo– encuentran eco en el trabajo de los restauradores, historiadores, comunicadores, proyectistas y gestores culturales.
Al salvaguardar el legado arquitectónico y documental de Camagüey, se protege la evidencia tangible de un proceso histórico de resistencia, mestizaje y lucha. Cada piedra restaurada habla de un pasado que la Revolución reivindicó y puso al servicio de las mayorías.
Llamado para el nuevo año
Hoy, frente a nuevos desafíos, la Oficina del Historiador de Camagüey sigue siendo un baluarte. Es una suerte de clarín cultural, que con su llamado defiende la nación, fomenta el orgullo de pertenencia y forma a las nuevas generaciones en el amor a lo auténticamente nuestro.
En este 1ro de enero, al celebrar el día en que Cuba se hizo independiente, también celebramos a aquellos que, como la OHCC, aseguran que la memoria de la nación no se diluya. Que su labor siga siendo, como la propia Revolución que la hizo posible, una obra inacabada y perfectible, siempre dedicada a la más noble de las causas: el ser humano y su cultura.
Que el aniversario 68 del triunfo nos encuentre pues, no solo recordando la hazaña, sino también apoyando y reconociendo a quienes, desde diversas instituciones construyen patria todos los días, ladrillo a ladrillo, memoria a memoria, para honrar el pasado e iluminar el futuro. ¡Felicidades!!! (1º de enero /2026)


