Amiguitos, vamos todos a cantar

Foto: Cortesía de la autora
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Los niños que los ven actuar se acercan y quieren ser parte del coro. La maestra Cecilia Raberón está orgullosa de contribuir a una infancia feliz desde la música, que trasciende y cambia conductas, como el tema de Teresita Fernández  titulado “Lo Feo”, que es el primero de su repertorio.

Los escuché en la Feria Arte Plaza dedicada a las madres y la emoción me trajo lágrimas de felicidad. Recordé esas melodías de mi infancia que marcaron gratos recuerdos escolares. Pero no fui la única llorona, al terminar la canción otras madres de mi edad también sacaron sus pañuelos para disimular la emoción. El coro Andarín logra eso. Sus voces afinadas y con lindo empaste te llevan por un momento a olvidar la realidad y disfrutar de ese regalo para el alma.

Esta mañana, al conversar con su creadora, pude apreciar que esa es su noble misión. Por eso, con esta crónica quiero acercarlos a una manera creativa de repartir felicidad.

Cecilia

Por el año 2000 fue instructora de música del coro del Conjunto Arlequín, experiencia que llevó adelante durante 8 años y que guarda con mucho cariño, pero otras ocupaciones musicales y luego la maternidad, la mantuvieron alejada unos años de los escenarios.

Como la mayoría de los músicos, guardó sus saberes pero los mantuvo vivos, hasta que su segundo hijo (Esteban) vino con el don de familia de cantar y disfrutar las artes, entonces regresó del sueño la maestra dormida y reunió a 25 pupilos con inquietudes vocales para dar vida a su segundo coro: Andarín.

Su repertorio en pocos meses ya cuenta con 10 temas, todos dedicados a la música de autores cubanos para niños, con algunas excepciones, pues se les unió un charrito ( Abrahán) quien compartió interpretaciones con “las Orquestas de Paz” provenientes de las hermanas naciones de México y Venezuela, que nos visitan por estos días.

El Charrito defendió el tradicional tema de la nación azteca, “Cielito Lindo”, con el premio de una gran ovación, pues  acompañado de la coral Andarín y la orquesta de Cámara, el cielo fue más que hermoso para llamar a la paz desde la melodía.

Alegrías para los Andarines

En su corto tiempo como agrupación, muchas cosas lindas han recibido estos pequeños artistas, una muy importante fue sin dudas,  la invitación para el festival de coros, que tuvo lugar recientemente en el Parque Agramonte.

El encuentro entre corales de Escuelas de Arte  y Casas de la Cultura de toda la provincia, los puso muy felices, pues el espacio desbordado de niños cantores y bellas melodías, era un espectáculo ausente de la ciudad por 19 años y en ese regreso, los incluyó.

Además de la sensibilidad y el talento de Cecilia, su maestra y directora coral, los padres de los 25 niños que conforman Andarín son el apoyo total de esta gran familia, ellos los llevan bien temprano a cualquier presentación que se les solicite, porque como denota su nombre musical y rítmico, ellos van andando a todas partes con sus cantares.

En el día de la infancia, creo justo acercarnos a esa hermosa agrupación coral, que apuesta cada día en sus ensayos  porque el público vea algo lindo, que lo haga salir de la rutina diaria, porque la cultura: toca el alma, cura y deleita, mientras sus alumnos viven una infancia plena, con música apropiada a  su edad de inocencia, que guarda un mensaje, una enseñanza.

Después de disfrutar de tan noble experiencia los dejo con la invitación de nuestra eterna Teresita Fernández: … Amiguitos vamos todos a cantar, / porque tenemos el corazón feliz, /feliz, feliz…

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