La interrogante surge al recorrer esta larga vía, en busca de una nueva aventura para mis crónicas y reparar en cuantos edificios modernos y antiguos, historias y sitios de interés guarda esta larga senda de unos 7 km, enmarcados desde el ferrocarril hasta el aeropuerto internacional. Es una bella muestra donde conviven varios estilos arquitectónicos y periodos de la historia.
Entre los lugares destacados para apreciar figuran el antiguo cuartel de caballería del ejército español, hoy hogar de ancianos, también en ese tramo se encuentran el castillito Gaudí, bello ejemplar de la arquitectura colonial, el edificio de doce plantas donde antes estaba el depósito de hierros viejos y también un aserradero del señor Pueyo, de allí que entre los nombres antiguos de la calzada figuren: Paseo de Pueblo, Paseo de Pueyo o Avenida Bélgica.
Otros sitios llaman la atención en un recorrido rumbo norte, por ejemplo: El parque Aguada de Pineda, la rotonda con la escultura a Camilo, el hospital Amalia Simoni, -antiguo centro para tuberculosos-, el bar Cronos exponente de la arquitectura moderna y finalmente y los dos aeropuertos. La construcción del primero dio pie a la búsqueda de un nombre definitivo para la Avenida.
Cómo llegó el acuerdo
Según un artículo de Ecured en su categoría Calles de Camagüey, había indicios anteriores para perpetuar la memoria del insigne científico Carlos J. Finlay. Cuando se iniciaron las obras de la doble vía al aeropuerto de nuestra ciudad, se recibieron en el Ayuntamiento numerosas solicitudes de nombres para esa importante carretera.
Como las obras de la carretera llegaban a su fin y se iban sumando más solicitudes de nombres, para llegar a un acuerdo sobre el particular y concluir con la polémica, el Ayuntamiento de Camagüey sometió el caso a votación entre sus concejales con el siguiente resultado:
Solo un voto para los nombres: Avenida de los Héroes, Avenida de las Américas y Avenida del General Batista.Mientras que Avenida del Lugareño tuvo 4 votos y Avenida Ignacio Agramonte dos. El ganador resultó el nombre Avenida Finlay con 14 votos.
La finalidad de aquella novedosa forma de determinar el nombre de una vía en nuestra ciudad, fue hecho firme en el acta del 28 de noviembre de 1944, según consta en los archivos del gobierno local.
Desde mi visión
Hace 75 años de aquel nombramiento a la Avenida Finlay, justo homenaje al eminente científico camagüeyano que descubrió al agente transmisor de la fiebre amarilla; y gracias a su teoría muchas personas han recuperado la salud.
Luego un parque y también un callejón llevan su nombre, pero al transitar tan importante arteria de la ciudad, recordamos al doctor apasionado, al hombre que puso en riesgo su salud por el bien común.


