Por: Enrique Atienzar Rivero
Desde los orígenes y nacimiento de Camagüey en la costa norte de la Isla, esta transitó por diferentes momentos hasta asentarse en la actual y bella ciudad de más de 300 mil habitantes que es hoy; estas etapas, por supuesto, no estuvieron exentas de conflictos.
Los revolucionarios, protagonistas del levantamiento armado de noviembre de 1868 en la jurisdicción de Puerto Príncipe, marcaron la conspiración a la luz de la Junta Revolucionaria de Camagüey y en el paradero de Minas, aunque como refiere la historia, en determinados documentos suscribieron el nombre de Puerto Príncipe.
El término de Camagüey marca un momento especial, apreciado durante la organización política administrativa de la República en Armas en la Guerra de los Diez Años y en la del 95; periodo en el que los revolucionarios emplearon este nombre para referirse al departamento que los españoles nombran “del Centro”.
Concluida la primera de estas contiendas en 1878, España dispuso una nueva división política-administrativa, mediante la cual la señalada con el nombre de Puerto Príncipe abarcó, en esencia, los territorios de las jurisdicciones de este mismo nombre y la de Nuevitas, creada en 1848.
Los cubanos, luego del fin de la dominación española, ocurrida el primero de enero de 1899, en una evolución lógica y transformadora del pensamiento, intentaron borrar huellas que perduraban en el tiempo, fundamentalmente en cuanto a nombres de principales plazas, parques, avenidas y calles.
Desde el segundo mes de ese año, y a tenor de acuerdos del Ayuntamiento Municipal, en la actual ciudad patrimonial de Camagüey proliferarían nuevos vocablos, expresión en lo fundamental de la rica historia de lucha revolucionaria.
Quizás si se hiciera una encuesta popular, muchos de los que habitan la urbe no sepan que el parque Ignacio Agramonte se nombraba La Plaza de la Reina. Así, la Avenida de La Caridad adquirió el nombre de la Libertad; la calle San Diego el de José Martí, la Mayor se convirtió en Salvador Cisneros, mientras que Independencia dejó de llamarse Candelaria.
Una expresión de libertad
El 22 de abril, pero de 1903, el Consejo Provincial acuerda cambiar oficialmente el nombre a la provincia de Puerto Príncipe por el de Camagüey; mientras diecisiete días después, el Ayuntamiento de Puerto Príncipe acordó cambiar oficialmente el nombre a la ciudad y al municipio, por el de Camagüey.
No sucedió lo mismo con el santoral católico y por años continuaron las plazas de la Merced (hoy de Los Trabajadores) y San Francisco (Plaza de la Juventud José Martí) o calles como San Esteban, San Martín y San Fernando, reconociéndose por nombres que perduran hasta nuestros días.
Hoy, en Camagüey, se entretejen las viejas edificaciones con las nuevas, han nacido asentamientos humanos multifamiliares, industrias hacia los cuatro puntos cardinales, sin descuidarse el anillo verde de la ciudad.
El mayor orgullo que sienten los camagüeyanos, entre muchos otros, es el de haber sido proclamado, un segmento importante de su Centro Histórico, como Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco.


