El periodismo como memoria patrimonial: Nicolás Guillén y Camagüey en la prensa

Foto: Archivo Periódico Adelante
Share on facebook
Share on twitter

Por: Yanetsy León González

Cada 14 de marzo Cuba celebra el Día de la Prensa Cubana, en homenaje a la fundación del periódico Patria por José Martí, en 1892. Esta fecha es una oportunidad para reflexionar sobre el papel del periodismo en la construcción y preservación de la memoria cultural, un vínculo que en Camagüey encontró en Nicolás Guillén a uno de sus más ilustres exponentes.

 

Periodista y cronista de su ciudad

Aunque el mundo reconoce a Nicolás Guillén (1902-1989) como el Poeta Nacional de Cuba, su incursión en el periodismo fue determinante en su formación intelectual y en su relación con Camagüey. Desde sus primeros añoscolaboró en periódicos como El Camagüeyano y Orto, donde desarrolló una prosa aguda y comprometida con los temas sociales y culturales.

En sus crónicas periodísticas, compiladas en el libro Prosa de prisa (Ediciones Unión, 2002),Guillén plasmó la vida cotidiana de Camagüey, sus personajes, sus calles y su esencia mestiza. Su visión de la ciudad fue una combinación de nostalgia, arraigo y compromiso social. Aunque en su juventud se alejó de un Camagüey que consideraba “anárquico y prejuicioso”, la ciudad permaneció en él a través de imágenes nítidas, de recuerdos imborrables que evocaban a su padre, a sus amigos de infancia y a las festividades tradicionales como el San Juan y la Nochebuena en su hogar.

Reconstrucción de la imagen urbana

La imagen de Camagüey que Guillén construyó en la prensa no se basó en tecnicismos arquitectónicos ni en descripciones urbanísticas, sino en la mística de la ciudad como un organismo vivo. Le interesaba más la esencia del pueblo que los mitos regionales o las construcciones eclécticas. Su pluma destacó a la gente común, a los sectores más humildes y a las injusticias sociales que azotaban a la provincia. Denunció la miseria, describió con ironía y sarcasmo la realidad provinciana y, con un marcado acento popular, rindió homenaje a aquellos olvidados por la historia oficial.

En ese sentido, “Camagüey” (1932), es un ejemplo de sus críticas a los encubrimientos del turismo: “El prestigio de Camagüey no está, pues, en la ciudad nueva (¡tan poco moderna!) sino en la vieja ciudad, tan antigua, tan íntima y serena. Calles torcidas, plazas abandonadas, quicios eminentes, aleros y guardapolvos seculares, gentes del pueblo, en fin, lentas y grises, que parecen brotar de la misma tierra de las calles”.

 

Salvaguarda del patrimonio en la prensa

La labor periodística de Nicolás Guillén es un ejemplo de cómo la prensa ha sido un instrumento para la salvaguarda del patrimonio cultural. En sus textos, la ciudad se vuelve un personaje vivo, con una historia que necesita ser contada y preservada. Esta función del periodismo, que documenta, denuncia y celebra la identidad de los pueblos; ha sido clave en la historia camagüeyana, desde periódicos decimonónicos como El Camagüeyano, hasta los medios actuales que continúan esa tradición.

A través de la crónica, Guillén no solo dejó constancia de la riqueza cultural de Camagüey, sino que utilizó este género periodístico con una libertad literaria que le permitió complementar su producción poética. Sus textos, impregnados de nostalgia y crítica social, ofrecieron una visión humana y estética de su ciudad natal, convirtiéndola en un símbolo de su compromiso con la realidad cubana.

Tal como avizoraba desde el lejano agosto de 1924, en un texto referenciado por la autora en el ensayo Nicolás Guillén: Un cronista retrata la ciudad (Casa Editora Abril, 2013): “Después de todo, si iba a caer en el opio, en el alcohol, o en la heroina, más vale que me haya dado por hurgar en los rincones de la vida ciudadana: nadie sabe si algún día descubra algo que sirva verdaderamente. Entonces habrán de agradecérmelo…”

Hoy, en un contexto de transformación digital, el periodismo sigue siendo una herramienta vital para la protección del patrimonio. Como lo hizo Nicolás Guillén con su pluma, cada artículo que rescata la historia, las tradiciones y los valores culturales de Camagüey, contribuye a la permanencia de su identidad en la memoria colectiva.

En este Día de la Prensa Cubana, rendimos homenaje no solo a los periodistas que ejercen su oficio con compromiso, sino también a aquellos que, como Nicolás Guillén, hicieron de la palabra escrita un puente entre la historia y la posteridad; entre la ciudad y su gente.

Más relacionados