El secretario de Martí: Gonzalo de Quesada

Foto: Cortesía del autor
Share on facebook
Share on twitter

En Estados Unidos

En Nueva York,adonde se trasladó su familia al seno de la emigración patriótica salida de la Isla, cursó enseñanza primaria y luego matriculó en College of de city of New York; plantel en que obtuvo el diploma de Bachiller en Ciencias, en 1888. En esa ciudad neoyorquina estudió leyes en su universidad hasta graduarse de abogado, en 1891. Aquí fue breve su desempeño profesional, por asentir a la solicitud de sumarse a la conspiración revolucionaria, que llevaría la independencia a las costas de Cuba.

Era ya conocido del Martí,cuando fue invitado a escucharle su discurso en la velada conmemorativa nocturna por el 10 de octubre, en 1889. Quesada leyó su discurso breve, que terminó con un ¡Independencia o Muerte! Seguidamente presentó al principal orador. En esa oportunidad Martí estremeció con su verbo a los cubanos que colmaron el Hardmam Hall de Nueva York. Después de la velada de remembranza favorecedora de la unidad y del llamamiento a reemprender la revolución liberadora, Quesada llamó Apóstol a Martí. Sobrenombre que asumió de inmediato la comunidad cubana, por la genialidad del orador de raigal sentimiento y amor por Cuba, dispuesto a la inmolación por su libertad.

Al año siguiente, en 1890, Quesada subió nuevamente a la tribuna del Hardman Hall,en sala repleta por la emigración patriótica. En esa ocasión ponderó a Cuba como futuro baluarte de la democracia y la libertad y centinela de los pueblos del continente americano. Escuchado luego el discurso de Martí, esa vez este acabó por confirmar de Quesada sus dotes de orador e intelectual revolucionario comprometido con su patria[1].Poco después fue designado secretario de la delegación de la República de Argentina al Congreso Panamericano en Washington. Al siguiente año fue designado Cónsul de Argentina en la ciudad de Filadelfia, hasta que Martí lo llamó para desarrollar intensa propaganda revolucionaria en favor de la creación del Partido Revolucionario Cubano y de la unidad de los núcleos de cubanos dispersos en la nación norteña. 

Hombre de confianza de Martí

El 5 de enero de 1892, Quesada fue designado secretario del Partido Revolucionario por indicación de José Martí. Etapa en la que no desfalleció ante cada responsabilidad y misión asignada por el Delegado. La labor confidencial del Partido para atender los asuntos relativos a propaganda y a la agentura revolucionaria que se trasladó a Cuba para cumplir tareas secretas, fue una faena en extremo delicada y riesgosa, que requirió de gran dosis de audacia de parte de Gonzalo de Quesada.

Quesada fue el brazo derecho de Martí, su mejor confidente silencioso, que tuvo entre sus manos importantes hilos tejidos entre Martí en Nueva York y Juan Gualberto Gómez en La Habana,para asegurar la conspiración y el alzamiento en armas en la Isla. Quesada resuelto a venir a la lucha, no pocas palabras derrocharon Martí y el Mayor General Máximo Gómez para persuadirle de hacerlo y quedar en los Estados Unidos cumpliendo misión aseguradora de la revolución en la Isla.

Tras el desembarco de Martí Gómez en Playitas de Cajobabo, en abril de 1895, Quesada quedó de Encargado de Negocios de la República en Armas, bien para el apoyo logístico a los combatientes, el trabajo legislativo ydiplomático con naciones amigas, entre otros asuntos favorecedores de la independencia de la Isla y del reconocimiento gubernamental de las Repúblicas Latinoamericanas y de las naciones de Europa. Labor que requirió de mucho esfuerzo e inteligencia mientras ocupaba la vacante del Delegado, que ya empuñaba armas por la libertad cubana.[2]

Aquí no terminó su hoja de servicios a Cuba. Tampoco hemos reseñado su producción literaria que dedicó a asuntos históricos, como Mi primera ofrenda, libro que Martí recomendó publicar.

Gonzalo de Quesada, mientras se desempeñaba como Ministro Plenipotenciario en Berlín, Alemania, falleció el 9 de enero de 1915. El cadáver fue embalsamado y colocado en cripta en la Iglesia de Santa Eduviges. Al término de la Primera Guerra Mundial sus restos pudieron ser trasladados a Cuba,por gestiones de su hijo Gonzalo de Quesada y Miranda, para ser inhumados en la Necrópolis de Colón.

Una calle de la barriada de la Vigía en Camagüey lleva su nombre, a la vez el Parque Casino Campestre, en que fue erigido un busto a su memoria.Con todo, en medio de la compleja y difícil situación que surca la nave cubana por entre las tormentosas aguas del mundo actual, tienen resonancia las advertencias oportunas que Martí hizo a Quesada cuando señaló premonitoriamente: «Y una vez en Cuba los Estados Unidos, ¿quién los saca de ella?». Y subrayó: «Es posible la paz de Cuba independiente con los Estados Unidos, y la existencia de Cuba independiente, sin la pérdida, o una transformación que es como la pérdida de nuestra nacionalidad».[3]  

[1]Quesada volvió a leer otro discurso patriótico ante el auditorio cubano, el 10 de octubre de 1891.

[2]Gonzalo de Quesada trabajó arduamente en el aseguramiento y la tirada del periódico Patria, creado por el Delegado Martí el 14 de marzo de 1892. El Doctor en Medicina Gregorio de Quesada cooperó con su hermano Quesada. Cabe añadirse que Martí tenía gran aprecio por sus demás hermanas de Quesada, Emilia y Caridad.

[3]José Martí: Obras Escogidas en tres tomos, t. II (1886 – octubre 1891). Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1992, p. 377. Carta a Gonzalo de Quesada, New York, octubre 29 / 89.

Más relacionados