En contacto con nuestro patrimonio natural

Foto: Mailet Padilla Paneca
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Después de varios años, hace solo unos días tuve la posibilidad de visitarel balneario de Varadero y la ciudad de Matanzas, gracias a la Agencia Turística perteneciente a la Empresa de Alojamiento de Camagüey.

¡Espectacular excursión!, así la definí, no solamente por haber vivido la especial experiencia de llegar a ese maravilloso entorno y disfrutarlo en todas sus dimensiones, sino por las excelentes personas con las que compartimos y la maestría de sus tourleaders, Teresa e Iván. Ellos, con una amabilidad asombrosa, movieron cuanto resorte fue posible, hasta “destrabar” alguna que otra situación en el transcurso de dicho viaje, y de ese modo hacernos mucho más placentera la expedición.
Momentos espectaculares se produjeron, como cuando bajamos a las cuevas de Bellamar, lugar emblemático y de obligatoria visita; alas de Saturno, otra belleza de la naturaleza donde una buena parte de los excursionistas se dieron el fenomenal chapuzón en sus cenotes, con el agua divina de “la juventud”, al decir de la leyenda.
En medio de ese entorno, inmediatamente pensé en nuestros parajes naturales pertenecientes al Municipio de Najasa, y la gran misión que poseemos los camagüeyanos de preservar tan importante lugar; que ya va siendo territorio de habituales visitas por parte de turistas tanto nacionales como extranjeros, por la ricadiversidad desu flora y fauna, en el caso de algunas especies con categoría de endémicas y autóctonas. Y es que la preservación del patrimonio natural es también una misión de gran prioridad para la preservación de la identidad y la vida en el planeta.
También pensé en Limones de Tuabaquey, enla Sierra de Cubitas, escenario que sobre todo en los meses de verano cobra mayor vida en nuestra provincia por lo pintoresco de su geografía y la necesidad de que la población se preocupe y ocupe más de protegerlos, a partir de una mayor conciencia y educación ambiental.

Estos parajes, además del gran valor ambiental que poseen, también cargan una rica historia asociada a momentos trascendentales de nuestro devenir. Ellos ha sido testigos y atesoran leyendas, tradiciones, hechos históricos, hitos culturales, sociales y más.
Los recorridos y excursiones de esta índole no solo proveen a quienes participan de una agradable experiencia, sino que promueven la historia, los valores arquitectónicos, culturales y patrimoniales de los sitios visitados; propiciando así que los conozcamos mejor y cuidemos más. En esta misma sintonía estuvieron los organizados durante el verano por la Oficina del Historiador, como el llamado Ciencia y Naturaleza, como parte del cual se podía disfrutar del Jardín Botánico de Camagüey.

Recorrer sitios de nuestro patrimonio natural, disfrutar y aprender de ellos, deviene siempre fuente inagotable de disfrute y conocimiento; a la vez que se convierte en un extraordinario recurso para promover su preservación, que es también preservar la vida.

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