En torno al proceso de creación de Puerto Príncipe.

Foto: Cortesía del autor
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Aún queda polémica y debate para la ciencia histórica en torno al proceso de conquista y colonización de los espacios territoriales o regiones históricas cubanas, primeramente ocupadas y pobladas por grupos aruacos que, a través del arco geográfico de Las Antillas, arribaron a la Isla-archipiélago. Por tanto, Puerto Príncipe merece todavía más discernimiento y lecturas por el cúmulo de factores internos y externos que intervinieron en su proceso fundacional.

Es sabido que varias fueron las expediciones navales exploratorias que provenientes de la isla de La Española, en el siglo XVI, recorrieron el litoral norte de Cuba con el objetivo de poder corroborar o no la pertenencia de esta a un continente. Uno de los pilotos de navíos y cartógrafo más importantes del momento que incursionara las aguas del norte de la Isla fue Juan de la Cosa. Por otra parte, vale significarse que de autor desconocido el rey don Fernando pudo obtener de parte del Adelantado Diego Velázquez una reproducción de un mapa de la Isla. Mapa cuya copia fuera realizada por el cartógrafo y navegante Paulo Forlano, quien debió recorrer la Isla en el año 1564. Pero antes de la llegada de Velázquez procedente de La Española, en 1511, navegantes canarios incursionaron con sus naves las aguas cálidas del archipiélago antillano.

Más interesante aún el pase por nuestras costas antes de marzo de 1508 de pilotos y cartógrafos, que luego presentaron ante la junta de cosmógrafos reunida en la ciudad de Burgos en ese mes, que se realizara con gran cautela de acuerdo a los recientes descubrimientos, según lo dispuesto por el rey Fernando.

Es muy probable que los navíos que recorrieron el litoral norte insular arribaran a puntos costeros seleccionados, que se sabe se hallaban poblados por indios cayos o lucayos, es decir, quienes navegaban en canoas desde el archipiélago de “las lucayas” o Las Bahamas a Cuba y viceversa. Poco se sabe todavía de esas incursiones marítimas y de los probables primeros contactos entre europeos y aborígenes en esas circunstancias, previo a la conquista y colonización por la hueste guerrera, que capitaneara Velázquez, y sus tenientes subalternos Pánfilo de Narváez, Diego de Ovando, Vasco Porcallo, Juan de Grijalva (segundo al mando de la expedición de tierra de la tropa), entre otros militares.

Igualmente es conocido que Velázquez, en octubre de 1514, mostró preocupación y dio indicaciones a sus subalternos para la búsqueda y rescate de “9 Xristianos” presumiblemente de la expedición de Sebastián de Oʹ Campo, al parecer, quienes después de bajar a tierra en 1509 o después de ese año, se habrían extraviado entre el monte, mientras incursionaban cerca del río Caunao, en el vasto territorio del centro-oriente de la Isla, muy próximos a la región de Camagüey.

Fue esa la coyuntura de soledad y silencio aparente, en que encontraron la muerte los susodichos “9 Xristianos” a manos de uno de los caciques y sus hombres de la región camagüeyana, sobre quienes Velázquez dirigió una columna punitiva de 150 militares (100 infantes y 50 a caballo). Refriega en la que fue matado el cacique Caguax, procedente de La Española y subalterno de Yahatuey o Hatuey (anteriormente muerto en la hoguera), según la primera versión de la carta originaria enviada por Velázquez al rey Fernando, de 1ro de abril de 1514.

Vale saberse que Camagüey  y el territorio de Guamuhaya se hallaban insurreccionados por los caciques y sus hombres, acompañados por sus mujeres, quienes se habrían internado en los montes para hacer más difícil su localización por los españoles y desde allí poder dirigir mejor sus ataques.

Ese fue el contexto de rebeldía que describió Velázquez al monarca en su desordenada misiva de abril de 1514, y de la que se deduce la insistencia anterior y posterior de parte del rey Fernando de llevar acometer la urgente y rápida “pacificación” del territorio centro-oriental de Cuba, para continuar el proceso de conquista que traía aparejada la creación de la cuarta villa cubana (Santa María del Puerto del Príncipe o Puerto Príncipe), y completado ese proceso en el occidente dejar inaugurado el obispado en la Isla.

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