Escuelas Pías: una edificación relevante del Camagüey

Foto: Jose A Cortiñas Friman
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Por Dirección de Proyectos de la OHCC

Contiguo a la iglesia del Sagrado Corazón, sustituye al antiguo conjunto de iglesia-convento de San Francisco. Es un edificio neoclásico de dos niveles, construido como colegio de varones de la orden de los Escolapios.

Su fachada principal, al Parque Martí, evoca un panteón grecorromano. En su centro, posee un frontón triangular, donde está esculpido el emblema del colegio Escolapio; sostenido por cuatro columnas de orden corintio, sobre pedestales de gran tamaño. Estas columnas abarcan los dos niveles, aspecto que le da una escala, apropiada respecto al espacio urbano. Las plantas se desarrollan alrededor de amplios patios interiores, rodeados de arcadas de medio punto. La transición de un patio a otro se realiza a través de una galería abierta, que le otorga una gran riqueza espacial

El inmueble está situado en la calle Luaces No. 1, entre San Fernando y Academia, el mismo se encuentra dentro de la Zona Priorizada para la Conservación del Centro Histórico de Camagüey.

El entorno

La edificación está ubicada en el entorno del Parque Martí, considerado uno de los espacios urbanos más significativos dentro del Centro Histórico de Camagüey. La conformación de las manzanas que lo rodea responde a la de manzanas compactas, con porciones asociadas mediante medianería. La sección urbana responde al tipo acera–calle-acera, sin presencia de parterre, portales o jardinería; solo en algunos casos se observa el portal privado.

Los inmuebles que lo envuelven tienen altos valores patrimoniales y gran variedad de estilos, que parten desde la etapa colonial hasta el Protorracionalismo, resaltando la Iglesia del Sagrado Corazón de Jesús, la antigua Casa de Tomás Pío, actualmente Policlínico José Martí, y el que nos ocupa; actual Centro educativo Mixto Inés Luaces.

Un exponente valioso

Esta edificación, perteneciente al repertorio Ecléctico con influencias Neoclásicas, constituye uno de los mejores exponentes de esta época en la ciudad. Su elegancia y sobriedad destacan en el entorno, donde solo ofrece fuerte competencia la aledaña Iglesia del Sagrado Corazón de Jesús. Su emplazamiento en esquina, sus accesos diferenciados en distintas calles y el terreno que cubre prácticamente el 50 por ciento del área total de la manzana, le brindan amplias potencialidades desde el punto de vista urbanístico.

Está catalogado como Grado de Protección I, debido a los valores patrimoniales que atesora: valor arquitectónico-contextual-histórico y carácter excepcional. Está compuesto por dos claustros rodeados por galerías de arcos de medio punto, que responden a los códigos clasicistas, aunque estos son más evidentes en la fachada principal. En su interior aún son visibles rasgos que pudieran haber sido heredados de la estructura conventual de la etapa colonial, tales como los techos de armadura y la conformación de patios claustrales. Se despliega fundamentalmente en dos niveles, aunque posee un tercero fruto de intervenciones posteriores.

Su arquitectura

La fachada de la edificación, con códigos del neoclásico, es simétrica, y se destaca por la regularidad de sus proporciones, al igual que por su sobria elegancia. Tiene un frontón triangular en el centro de la misma, en el cual está esculpido el emblema del colegio escolapio, y el mismo constituye un volumen que sobresale y es sostenido por cuatro columnas de orden corintio, que se encuentran sobre otros pedestales de gran tamaño.

El edificio en su interior presenta grandes valores como son las escaleras originales, galerías, patio interior, arcos, carpintería original de la edificación y otros elementos originales. Espacialmente el edificio se organiza a través de los patios claustrales y las galerías que disponen espacios alrededor de ellos. Posee accesos diferenciados tanto desde la fachada principal de la edificación como desde los patios posteriores, esto brinda grandes potencialidades a la hora de diferenciar las zonas de servicio.

El edificio tiene tipología de muros de carga de tres niveles, con combinación de cubiertas planas e inclinadas. Las fachadas en su generalidad son planas, con movimiento sólo en la zona del frontón en la fachada principal y un único balcón jerarquizando el acceso; cuenta además con arcos de medio punto, soportado por columnas en las galerías, aledaños a la escalera principal, en los espacios de acceso al edificio y en el segundo nivel con igual localización. En la galería del segundo nivel se observa la huella de arcos apuntados, que coinciden con vitrales de la iglesia aledaña o con antiguas puertas de comunicación con el coro de dicha iglesia. Todavía se conservan en la edificación carpinterías originales, aunque en su mayoría han sido sustituidas por persianas de aluminio en las ventanas.

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