Lo que bien se aprende no se olvida, dijo Ariel Pestano tras capturar en bandeja, con maestría, un foul fly a su derecha. Resulta que estrellas del ayer se reunieron en el Cándido González para volver a jugar béisbol.
Y es que nadie puede dudar que llevan la pelota en la sangre, pues sin importar algún que otro achaque que puedan tener, cuando tocan la grama del estadio, sus cuerpos obedecen como si tuvieran 20 o 30 años menos.
Glorias como Loidel Chapellí, Luis Ulacia, Omar Luis, Leonel Moa y otros, bajo la dirección de Felipe Sarduy, se vieron las caras frente a frente a la tropa de Omar Linares, Pedro Luis Lazo y compañía.
Aunque las estrellas Occidentales se llevaron el gato al agua, quizás fueron los que estaban sentados en las gradas los máximos ganadores, pues es un privilegio de pocos volver a ver en acción a tan importantes figuras de nuestro pasatiempo nacional.











