Por: Karen María Hernández Rodríguez.
Entre los sitios arqueológicos intervenidos en el centro histórico de la ciudad de Camagüey, se han encontrado gran variedad de objetos. Dentro de este conglomerado se ha producido el hallazgo de pequeñas fichas; el análisis de estas piezas y de sus características ha suscitado varias hipótesis, en cuanto a sus funciones y usos.
Este tipo de evidencias han sido interpretadas como piezas o fichas de juego, trabajadas para darles formas redondeadas, a partir de fragmentos descartados de cerámica, vidrio, lítico o madera.
Fichas de juego con formas redondeadas confeccionadas en mayólica y vidrio.
Los hallazgos se han producido en varios espacios el antiguo Hotel Habana, la casa del Regidor (actual Centro de Gestión cultural), la Fábrica de Camisas, el Palacio Pichardo y el Segundo Claustro del Hospital de San Juan de Dios; así como otros sitios intervenidos por el Gabinete de Arqueología de la Oficina del Historiador de la ciudad de Camagüey (OHCC).
Algunos de los investigadores coinciden que estas se empleaban como fichas de juego. El arqueólogo argentino Daniel Schávelzon, las asocia a dos juegos muy comunes en las colonias españolas, como fueron el juego chaquete o tablas reales y las damas. Ambos juegos se practicaban sobre un tablero con fichas y se conocen en la actualidad como el backgamom, en la versión inglesa, y las Damas, en la versión española.
La identificación de las fichas, asociado a estos juegos, no descarta la posibilidad de la existencia de otros juegos que también usaban fichas. A partir de las fuentes consultadas, al parecer estas pudieron ser empleadas no solo en juegos de tablas, sino de azar o de tiradera.
Objetos similares han sido reportados en excavaciones arqueológicas en Cuba, el Caribe y el resto de Latinoamérica en contextos datados de los siglos XVIII- XIX, en sitios de habitación de espacios domésticos, cafetales, ingenios, recintos militares, conventos. Lo que se traduce que no solo fueron practicados por altas clases sociales, sino también por la servidumbre y esclavos. Los juegos eran frecuentes en medio de las calles, plazas, dentro de las viviendas, los caminos, o bajo de un árbol.
El juego como práctica y manifestación cultural
En Cuba la pasión por el juego llegó con los colonizadores españoles y pocos años después, se convirtió en práctica social y hasta en vicio. Según el historiador Ramiro Guerra, este fue prohibido algunas veces y tolerado otras, según conveniencias económicas o de las castas sociales. Otros historiadores como Fernando Portuondo refieren que, en el siglo XVIII, los juegos ilícitos estaban permitidos en algunos sectores de la sociedad. Muchas veces fue la principal distracción de la aristocracia y de otros sectores sociales. Era común el juego con naipes, dados, la lotería y otros.
Sobre la práctica del juego en la villa de Puerto Príncipe, José Ramón Betancourt y Betancourt, en su novela de 1841: Feria de la Caridad, denuncia a los juegos como una fiebre abrasadora. Igualmente, Salvador Cisneros Betancourt (El Lugareño) en Escenas Cotidianas, lo describe como un vicio arraigado y las consecuencias que arraigaban para la sociedad.
El hallazgo
Con respecto a las fichas encontradas hasta la actualidad, estas poseen infinidad de tamaños, formas y materiales. Fueron elaboradas en el lugar en el que fueron halladas, confeccionadas a partir de fragmentos de vasijas descartadas de loza, mayólica, cerámica ordinaria y partes de botellas de vidrio traslúcido y redondeadas para darle la forma de ficha.
Ficha de juego. Hallazgo en excavación arqueológica. Sitio Palacio Pichardo
Pocas fichas presentan motivos decorativos en algunas de sus caras. Es posible que las hechas de mayor tamaño pudieron haber sido utilizadas como para jugar al aire libre o sobre la tierra, en juegos de lanzamientos, de habilidad o de puntería. Los fragmentos elegidos para fichas de este tipo poseen baja calidad, coloración y nula decoración; se confeccionaron con partes de cerámica ordinaria como tinajas, botijas, tejas, ollas, entre otros materiales afines.
Preformas para fichas de juego. Sitio Segundo Claustro del Hospital de san Juan de Dios.
Varios exponentes de fichas en cerámica ordinaria. Sitio Hotel Habana.


