La fiebre española y su impacto en Camagüey

Fotos: Archivo OHCC
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Hoy todos luchamos contra la Covid 19, y por el momento el aislamiento social es nuestra mejor arma tal y como lo fue hace 100 años cuando la gripe española le quitó la vida a aproximadamente 40 millones de personas en el mundo.

Aunque Cuba no fue unos de los países más afectados por esta enfermedad no quedó exenta de ella.  El virus entró a la isla en octubre de 1918 traído por emigrantes europeos y se extendió hasta 1920 provocando más de 5000 muertes, sobre todo adultos jóvenes de entre 20 y 40 años.

La gripe en Camagüey

La amplia región de Camagüey por aquel entonces fue una de las más afectadas en el país. Según Iván Mora Domínguez, director de la Dirección de Investigaciones de la Oficina del Historiador de la ciudad de Camagüey, aunque no existe un registro oficial de la cantidad de infestados y fallecidos a causa de la enfermedad, sí se tiene una pista del impacto de la misma en la región a través la prensa de la época.

“El desarrollo azucarero convertía a Camagüey en un centro de recepción de inmigración tanto nacional como internacional, por lo que no es extraño que los estragos de la enfermedad se empezaran a manifestar en la temprana fecha del 19 de octubre de 1918, cuando se reportaron 18 muertos.

En el último trimestre de ese año según estadísticas del Registro Civil se dictaminaron a causa de la enfermedad 424 muertes, cifra superior a la de 1919.

La enfermedad parece haber hecho menos estragos entre 1919 y la primera mitad de 1920, sin embargo, no había desaparecido. Entre febrero y marzo de 1920 la sanidad local reportó más de 400 contagios y 28 muertes.”

Medidas sanitarias para erradicar la enfermedad

Otra vez se retaba al intelecto de la comunidad científica cubana que aún contaba con el de Carlos J. Finlay y otros reconocidos especialistas.

El Camagüeyano, principal periódico regional hizo eco en sus páginas de la Campaña Sanitaria diseñada por el Dr. José A. López del Valle, responsable de la Jefatura Local de Sanidad de la Habana. Las orientaciones se enfocaban principalmente en la higiene y la prevención de la enfermedad.

Se recomendó el aislamiento social y la higienización en las casas de los infestados. Además, se pidió a la población que denunciarán si había algún ciudadano con síntomas en la vía o en el trasporte público. Incluso se llegó a multar a aquellas personas que no cumplían con las medidas.”

Para los que creen en supersticiones o buscan una explicación histórica a lo que sucede en la actualidad esto es un buen elemento.

Aunque resulta un tanto curioso la cantidad de remedios y métodos para combatir el virus, que aparecían en los medios locales, no cabe duda que la disciplina de los ciudadanos fue mucho más efectiva.

Lo cierto es que para todos, la lección es clara. El aislamiento social demostró su efectividad un siglo atrás por lo que una vez más debemos aprender del pasado.

Estudiante de Periodismo de la Universidad de Camagüey Ignacio Agramonte. Fan de los deportes, el cine y la música cubana. Catcher del equipo de softbol de la Prensa de Camagüey, actualmente los subcampeones de Cuba. Encargado de realizar los materiales televisivos en Audiovisuales Príncipe, Grupo de Comunicación de la Oficina del Historiador de la ciudad de Camagüey.
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