La Fiesta del Tinajón: hermosa evocación

Foto: Tomada de internet
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¡Con cuanta alegría evoco aquellos días!, desde su concepción hasta su ejecución.

Noviembre de 2007 trajo una nueva celebración al Camagüey, en la cual El Caballero del Son, Adalberto Álvarez, desempeñó un papel protagónico: la “Fiesta del Tinajón”. La Oficina del Historiador no solo secundó la idea, sino que realizó aportes importantes a ella. Además del sistema de la cultura y las autoridades, que apoyaron la idea, se sumaron muchos organismos; asociaciones y el pueblo en general. Las fechas seleccionadas fueron de forma inicial entre el 7 y el 12 del mes; el día 7 se recuerda el nacimiento de Emilio Ballagas, mientras que el día 12, pero de 1817, le fue otorgado a Santa María del Puerto del Príncipe el Título de Ciudad.

Durante ese período se vivieron momentos verdaderamente únicos, que dejaron una huella imperecedera en la mayoría de los camagüeyanos; y digo más, muchas personas de varias partes del país se trasladaban hasta nuestra ciudad, para junto a nosotros festejar y disfrutar de tan integral acontecimiento.

La más recordada fue sin dudas su segunda edición, desarrollada en la Avenida de la Libertad. Desde la misma entrada de la Avenida, donde se encontraba el transeúnte con una excelente portada, diseñada por los compañeros de la Unidad de Apoyo a la Cultura en la provincia; y hasta la conocida Plaza de la Caridad, podíamos encontrar diferentes espacios con opciones. En tarimas colocadas para la ocasión o en plena calle, talento profesional de distintas manifestaciones, aficionados, estudiantes de los diferentes niveles de la enseñanza artística y artesanos; ofrecían su arte al público asistente. La venta de libros y obras de artes, así como los espacios literarios; daban un toque de excelencia a cada jornada.

Puntos de ventas variados, restaurantes y cafeterías con expendio de alimentos y bebidas, complementaban la propuesta. La Fiesta constituía todo un jolgorio.

Casualmente hoy, al pasar por la cuadra de la calle Pancha Agramonte, entre la Avenida y la calle San Joaquín, resultó inevitable evocar aquella vivencia. Pasaron por mi cabeza miles de imágenes y sucesos ocurrido en ese tramo, que era el destinado a la Oficina del Historiador de la Cuidad. En él montábamos nuestro stand y ofrecíamos desde un evento teórico, en el que historiadores, maestros y un grupo de profesionales tributaban para hablar del Camagüey; hasta espectáculos variados, siendo el Conjunto Artístico Arlequín protagonista. En las noches, la hoy Empresa de Turismo de Ciudad Santa María (la cual en el aquel entonces formaba parte de nuestro sistema), convertía el lugar en un centro nocturno de excelencia.

Allí, en aquella intercesión de calles donde me detuve unos minutos, escuché poemas, música, disfruté bailes…reviví así aquella festividad; que anhelo nuestra Villa vuelva a retomar algún día.

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