Muchas veces nos preguntamos qué es cultura y terminamos pensando en las manifestaciones del arte. Pero cultura es más que esa pieza musical que escuchamos o esa obra de teatro que disfrutamos. La cultura hace de la vida un sorbo más dulce de existencia.
Diciembre en Cuba no solo cierra un ciclo de metas trazadas, sino que inscribe uno de sus días, para celebrar al trabajador de la cultura. Ese duende incansable que recorre comunidades buscando su esencia, ese reparador de sueños que lleva la esperanza de otro amanecer.
Es así, la cultura y sus gestores, un matrimonio feliz que hacen que el patrimonio y su gente sean los protagonistas de cada historia. Buscando en lo común siempre se encuentra la magia.
Todo el colectivo de la Oficina del Historiador celebra el día del Trabajador de la Cultura con el compromiso de seguir salvaguardando el patrimonio y haciendo de nuestra ciudad, la bella comarca de pastores y sombreros de este siglo XIX



