Próximamente se estrenará documental dedicado a la agrupación camagüeyana “Rumbatá”

Foto: tomada de http://www.acn.cu
Share on facebook
Share on twitter

Solo de mirarlo percibes que es un hombre alegre, carismático y optimista, pero cuando lo conoces y tratas, entonces te das cuenta de muchas otras cualidades que hacen de este artista, alguien capaz de lograr sus propósitos a fuerza de talento, tesón y sobre todo, mucha fe en el futuro; confiando siempre en la bondad de tantos que le ofrecieron sus manos para exhibir hoy los resultados que su grupo muestra.

Me estoy refiriendo a ese amigo de sus amigos, a ese indiscutible músico, bailarín, y buena persona que es Wilmer Ferrán, director de la ya muy conocida agrupación “Rumbatá”.

Se ha apoderado de un también muy conocido parlamento o eslogan que lo identifican, no solo a él sino a la labor que vienen realizando durante ya más de una década: ” ¡Soy rumbero, y qué! “, supongo porque algunos tal vez se apenaban o menosprecian el género, el cual defiende y dignifica llevándolo al lugar que indiscutiblemente ocupa en este gran “ajiaco” que es la cultura cubana.

Conocerlo hace ya varios años constituyó para mí un privilegio. Lo había visto de lejos y sabía de su pasión por la danza; pero no logré cruzar casi palabras con él, hasta que un día llegué a su casa a pedirle un favor que me solucionó de muy buen gusto; y así quedó una amistad que luego se convirtió en colaboraciones de trabajo y en muchísimas acciones culturales.

Recordando

Recuerdo las “Tardes de la rumba” que forman parte de las actividades caracterizadas que se celebran mensualmente en la Plaza de Bedoya, como parte del Programa cultural que la Oficina del Historiador posee en cada uno de sus espacios públicos e instituciones culturales, y que el público recibe con tanto agrado.

Sus seguidores disfrutan en plena plaza de la rumba a través de sus voces, tambores y ritmo genuinamente cubano, que hacen bailar hasta al que no posea habilidades para ello.

Hoy cuando supe que se estrenaría, -el próximo día 16 en el cine 23 y 12 de nuestra capital-, el documental que a ellos se le realizó, bajo la dirección la también artista camagüeyana Isabel Santos y en colaboración con la Oficina del Historiador de la Ciudad; me sentí feliz, pues expondrá la autenticidad de su labor y será también un homenaje a tantos que tal vez no tuvieron la dicha de que su arte fuera tan reconocido.

Deseosos de apreciarlo aquí en su tierra que los ve día a día desarrollar su talento estamos los agramontinos, esperando que “Rumbatá” llegue a las pantallas pisando fuerte, como siempre lo ha hecho y continuará haciéndolo, por eso, enhorabuena para ellos, augurándoles un éxito anticipado y sabiendo que muy pronto estarán con nosotros para seguir diciendo: “¡Soy rumbero, ¡y qué!”

Más relacionados