La prensa siempre ha sido formadora de opinión e insomne veladora de nuestro patrimonio inmaterial. Con ella se ha logrado informar, educar, orientar y además contar historias que alimentan nuestras tradiciones.
En uno de mis recientes viajes a Nuevitas, mi ciudad natal, no pude dejar de visitar el Museo municipal para mostrarle a mi pequeña hija la riqueza histórica que conserva el terruño. Y a propósito de celebrarse la jornada por la cultura cubana pensé, por qué no dedicarle una investigación a la prensa impresa que en ese costero municipio se desarrolló a finales del siglo XIX y principios del XX.
Si de periódicos se trata
El periódico ha sido y aún es en la actualidad el medio material más fácil de producir y adquirir en cuanto a información, y además constituye la prueba fehaciente del hecho que se incorpora con el de cursar de los años: la historia.
En Nuevitas la prensa escrita tuvo un gran auge. Gracias a su perdurabilidad como producto comunicativo aún se cuenta con una variada muestra de periódicos que se conservan en el Museo municipal de la localidad.
El primer periódico que circuló en esta ciudad ribereña fue el “Zumbador” en el año 1881 con una duración de apenas 12 meses, a partir de esa fecha le sucedieron una avalancha de publicaciones como ”La Fraternidad” en 1883 que respondía a los intereses de la sociedad de color, “La Constancia”, dos años más tarde que se encargó de representar a la pequeña burguesía española, “El Ribereño”, “El Bisemanario Liberal” y “El Patria”, este último financiado por el partido conservador en homenaje al creado por José Martí.
Recuerdos…
El despunte de la prensa impresa en Nuevitas reflejaba la cultura multipartidista existente en Cuba. El último periódico que circuló en la costera localidad norteña, por el año 1961 fue “San Fernando”. De este último, recuerdo lo que me contaba uno de sus tipógrafos Cifredo Rodríguez Bousolí.
“En Nuevitas pese a ser un municipio con un número pequeño de pobladores en aquella época la prensa impresa era digna de reconocimiento. La línea editorial que se aborda en todos, era publicar crónicas sociales, anuncios de los comercios locales y una que otra noticia de importancia. En ese tiempo era muy difícil que algún periodista se atreviera a escribir algo que estuviera en contra de los intereses de los que tenían dinero y mandaban políticamente.
La invención de la imprenta alrededor del mundo insidió inicialmente más en el terreno de la literatura que en el de la información; pero en Nuevitas este desarrollo fue, al contrario, primero aparecieron los periódicos y luego las publicaciones de libros.
Por la poca difusión que existe de la historia de la prensa impresa en el territorio, quise dedicarle un lugar dentro de nuestra web que pretende rescatar y promocionar historias ya olvidadas, en estos días en que la cultura cubana está de fiesta.
Encantada con los tesoros que esta institución cultural exhibe, mi niña y yo nos despedimos de la historia que comparten las piezas de los asentamientos aborígenes que se encontraron en Punta de Guincho, las instantáneas del movimiento 26 de julio y sus brazaletes; junto al histórico Yalovén que majestuoso te recibe y despide.


