Por: Carlos de Jesús Hernández Fernández y Gisell Bárbara Pons Aguilar
La conservación de las pinturas murales guarda estrecha relación con la conservación arquitectónica, pues es precisamente en los edificios donde se pueden hallar, como parte fundamental del patrimonio artístico a conservar dentro de ellos.[1]
Son una parte integrante de los monumentos y lugares de valor patrimonial y deben ser preservadas in situ. Muchos de los problemas que afectan a las pinturas murales están relacionados con las deleznables condiciones que presentan los edificios o las estructuras, su uso improcedente, la falta de mantenimiento y las frecuentes alteraciones y reparaciones.[2]
Un ejemplo muy conocido por los lugareños es el mural “La Pulpería del Pozo de Gracia”, ubicado en el muro fachada de la actual bodega de víveres en la plazuela de Bedoya, ejecutada por Marta Morell Martínez, miembro del antiguo grupo de pintura mural del equipo técnico de Restauración de Monumentos perteneciente a la Dirección Provincial de Patrimonio Cultural del Ministerio de Cultura.[3]
Según la autora, no se recuerda la fecha exacta de la creación del mural: […] Se realizó a partir del año 1985 y los primeros cinco años de la década del ´90 del siglo XX, con el objetivo de enaltecer los rasgos históricos distintivos de la ciudad.
El mural está estrechamente relacionado con la leyenda, “[…] de la existencia de un riachuelo que conectaba directamente con el río Tínima y los pobladores de los alrededores se aprovecharon de esto para realizar un pozo. Se dice que muchos años después este seguía como el primer día y que era imposible de secar. Este siempre presentaba abundante agua no importara que época del año fuera. De sus aguas se abastecieron los pobladores del vecindario y también los transeúntes que entraban o salían de la villa. Debido a esto se le denominó Pozo de Gracia.
“Tiempo después, el pozo fue macizado y luego en ese lugar se conforma la actual Plazuela de Bedoya, nombre con el que fue bautizado el lugar en recordación de Ángel Bedoya, peninsular dueño de un próspero bodegón en la zona. Otra leyenda refiere que la atribución de su nombre se debe al de una pobladora llamada Engracia, por lo que se le atribuyó al pozo en cuestión como muestra de un juego de palabras con el nombre de la mujer […].
La obra se encuentra enclavada en la subzona de protección 2 B de la zona declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad. Su formato es rectangular con medidas de 195 x 92,5 cm. Ha sido objeto de varias intervenciones desde el año 2009, llevadas a cabo por la especialidad de restauración de pintura mural de la Escuela de Oficios “Francisco Sánchez Betancourt” perteneciente a la Oficina del Historiador de la Ciudad.
La última intervención fue realizada en octubre del 2021.[5] El inmueble que atesora la pintura mural fue objeto de una intervención constructiva en el año 2021, donde se le realizó un dictamen técnico con el objetivo de determinar el volumen de afectaciones y los materiales necesarios para realizar su debido mantenimiento, como el caso de los muros […] presentan pérdida de revestimiento, abofado, desconchado y manchas producto de la humedad. Primeramente, se deberá retirar todo el material abofado y se deberá recuperar los revestimientos dañados.[6]
Los trabajos de mantenimiento comprometieron la integridad de la pintura mural, pues se obvió el mismo. Muchas veces en intervenciones que se realizan a edificaciones, ya sean de mantenimiento o capital, se obvia el arte mural, sin darse cuenta que esta expresión artística singulariza, jerarquiza un espacio, manifiesta su función y la hace única.
[1] Hernández Fernández, Carlos de Jesús. Restauración de pinturas murales en la Casa de la diversidad cultural camagüeyana. Arcada. Revista de conservación del patrimonio cultural Vol. 7, No. 1; 2019. Centro de Estudio de Conservación y Desarrollo de las Construcciones CECODEC Facultad de Construcciones — Universidad de Camagüey “Ignacio Agramonte Loynaz”, Cuba.
[2] 14 Asamblea General del ICOMOS. Principios para la preservación, conservación y restauración de pinturas murales. Zimbabwe. 2003.
[3] Marta Guillermina Morell Martínez, comunicación personal, 29 de julio de 2023.
[5] Intervenida por los autores.
[6] Dictamen técnico, Obra: Bodega El Pozo de Gracia. Dirección de Proyectos de Conservación y Restauración. Oficina del Historiador de la Ciudad de Camagüey. 25 de junio de 2021.


