130 Años del natalicio de Fidelio Ponce, el impar

Foto: Tomada de Internet
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En muchos sentidos la obra pictórica de Fidelio Ponce de León es la esencia de un arte de vanguardia. Sus temas recurrentes de beatas, vírgenes, cristos, novicias, niños… pueden conducir a lecturas inocentes. Atrapa y disloca. Los matices nacarados, opalinos, verde vejiga; esa luz blanquecina y el tratamiento psicológico de sus personajes producen rupturas múltiples de sentidos.

Ponce, camagüeyano y universal

La obra de Fidelio Ponce de León, camagüeyano universal, muestra como técnica preferente el óleo sobre tela.Se distinguen los grandes empastes blancos de zinc, grises, verde vejiga, tonos virulentos que vencen la luz o nace maltrecha.  Ciertamente, en tensión con la explosión de luminosidad y colores, en el contexto de la primera promoción de la vanguardia artística en Cuba, conocida también como el inicio de la pintura moderna en el país en los primeros veinte años del siglo XX.

En sus creaciones está presente una iconografía de herencias universales reconocibles, pero concebidas  desde una espátula y dedos coléricos  embadurnados al óleo con una impronta muy personal. Las relaciones figuraciones, cromatismo, texturas, ambientes, subvierten, transgreden, juegan y riñen con el espectador.

Es la representación mediante imágenes, el conjunto de motivaciones de todo género: económico, artístico-estético, ideológicas,  cosmovisivas, psicológicas, emocionales condicionan su génesis.

Los deformes de Ponce

Su poética fue en sentido general incomprendida, excomulgada. Esas figuraciones deformadas, ese apego a ladeformación, a los estados de ánimo depresivos, sin potenciar a través del color la belleza, la cubanía;lo estigmatizaría/exaltaría  para siempre.

Ponce elige: tuberculosos, niños famélicos, beatas inexpresivas, pianistas sin música ni armonías ni bellezas,  peces en aguas putrefactas, ambientesmarchitados, de fealdad, gravosos, figuras con esos cuellos alargados, desproporcionados; rostros impávidos, entre ocres, blancos indefinidos que encarcelan de manera violenta la visión del espectador, para no soltarlo nunca más.

Si bien la transgresión son contra lecturas metafóricas del signo indexal y los procesos fundamentales de lectura del cuadro, en Ponce, la transgresión trasvasa la obra, es contextual, gestual, verbal, conductual. Ponce escupe, se orina, ofende, critica, irrumpe espacios concurridos con su porte y aspecto que disloca las normas. No obstante, sabe que su obra es excepcional, aunque muere de hambre y tuberculosis en uno de esos rincones oníricos escogidos en su propia obra, el 19 de febrero de 1949, en ciudad de La Habana.

Obras

Peces; Tuberculosis (1934); Beatas; Niños (1938); La pianista (1943); Dos mujeres; Paisaje, Cristo, otras.El conjunto de obras de Fidelio Ponce de León  sintetiza los códigos visuales de una cosmovisión construida en una época, un contexto, una poética, estudios serios de pintores universales en contraste con un statuo quo que él no alcanzó entender ni aceptar, a la vez tampoco fue comprendido.

Legado indirecto

Camagüey despliega una visualidad polícroma sobre soportes diversos: barro, azulejos, muros, bronce, bicitaxis, lienzos. En los últimos veinte años la Oficina del Historiador ha sido adalid del propósito de armonizar la vetusta ciudad colonial con las actuales prácticas culturales. Dan testimonio de esta grácil intención los espacios abiertos como plazas, parques, murales, múltiples ángulos de la localidad acentuados por el oficio de los artistas de la plástica, unos ya consagrados en su profesión, otros aun noveles, todos valederos. Si bien al paso peatonal distinguimos lo anteriormente expuesto, de la misma manera, al interior de la Sede de la Oficina del Historiador de la Ciudad de Camagüey (OHCC) se localiza la galería Fidelio Ponce de León, recinto cómplice de las artes visuales en su magnificencia. 

 Referencias

Henry Knight, K.Z. (2024) Fidelio Ponce de León, el irreverente  https://www.ohcamaguey.cu/fidelio-ponce-el-irreverente/

Porebski, Mieczyslaw: “Semiótica e icónica”, en Criterios # 32.Centro de Teórico cultural: LA política cultural del período revolucionario: memoria y reflexión, 2008.

Ravenet, Mariana: Ravenet revela a Ravenet, Ed. Letras Cubanas, 2005.

 

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