José Fernando Crespo Baró

El Marqués: el intransigente Salvador Cisneros

Viniendo del “marquesado”: el patriota entero Heredó Cisneros Betancourt el marquesado de Santa Lucía, que le fuera concedido a su padre, el criollo principeño don José Agustín de Cisneros y

José Fernando Crespo Baró

El Mayor: en el centro del Camagüey

De la plaza de “hidalgos” al Parque Ignacio Agramonte. Fue un grupo de colonizadores españoles quienes arribaron al lugar, en el primer mes de 1528. A seguidas se adueñaron del

José Fernando Crespo Baró

Dos monumentos memorables

Dos monumentos, un mismo significado. Dirigía a Cuba gracias al triunfo del cooperativismo de partidos políticos, en 1929, el presidente Gerardo Machado Morales. Paralelo lo hacía por el municipio Camagüey

Jesmir Varona Socías

Huellas sobre la Ciudad

Durante su labor de 26 años, de los 27 que celebra la Oficina del Historiador en 2024, este hombre que soñó ser arquitecto y percusionista ha logrado diseñar, restaurar y

Kezia Zabrina Henry Knight

Fidelio Ponce de León, el irreverente

Las rupturas estéticas dentro de los discursos artísticos han sido de especial interés para investigadores y críticos de las artes. Ejemplo incólume de irreverencia con los postulados de la Academia

Grupo de Divulgación OHCC

José Rodríguez Vedo, Tato

Por: Ricardo Muñoz Gutiérrez José Rodríguez Vedo, Tato, nació en Camagüey el 20 de febrero de 1939; sus conocidos recordaban su carácter chispeante, generoso, amistoso y su compromiso por redimir

Jesmir Varona Socías

Yemán lleva su canto a quien merece amor

El trabajo de instructor de arte es una obra hermosa, pues con su capacidad para motivar a niños y jóvenes a acercarse al arte y la cultura, logran descubrir talentos

Grupo de Divulgación OHCC

Jorge Juárez Cano, el arte de historiar

Por: Raúl Cristovo Curbelo La salvaguarda del patrimonio cubano debe mucho a la labor de los historiadores, que en las grandes ciudades o pueblitos pequeños dedicaron su vida, desde las

Adolfo Silva Silva

La Bella de las aguas

Diego de Ovando, delegado de Diego Velázquez, ordenó el alto tras divisar un promontorio adentrado en la bahía, coronado por dos colinas, y una planicie contigua a un acantilado. Entonces