Por: MSc. Ricardo Muñoz Gutiérrez
“Dichosos son los pueblos que tienen historia que contar” y Cuba, también es dichosa porque cada fecha del calendario exige del historiador, maestro o amante de la historia, un momento de análisis para determinar a qué proceso, hecho o personalidad del decurso de la Patria o de nuestra provincia camagüeyana, dedicarle tiempo para recordar o divulgar.
El 4 de abril es una de esas fechas en las que los cubanos pensamos, en primer lugar, en la Unión de Pioneros de Cuba y la Unión de Jóvenes Comunistas; sin embargo, dedicaremos estas líneas a dos mártires camagüeyanos de la lucha contra la dictadura de Batista.
El 4 de abril nacieron los revolucionarios José Ramón Sánchez Artiles y Roberto Estévez Ruz; en 1932 en el poblado de Minas y en 1938 en Vertientes, respectivamente.
Sánchez Artiles solo estudió hasta el sexto grado, trabajó de obrero agrícola y, posteriormente, en una cantera en Morón. En esa región en 1957 se incorporó a las filas del Movimiento 26 de Julio y realizó varias acciones como la quema del teatro del central Adelaida, después Máximo Gómez, colocación de bombas en Florencia y enfrentamiento con los esbirros de la dictadura cuando la Huelga del 9 de Abril.

Perseguido tenazmente por el Servicio de Inteligencia Militar y otros cuerpos represivos, se escondió en Ciego de Ávila; posteriormente regresó a Camagüey, donde hizo constato con Alfredo Álvarez Mola, “Alfredito”, y otros compañeros para alzarse en la Sierra de Cubitas con un grupo rebelde. Después de tres meses vuelve a la ciudad para continuar la lucha, pone una bomba en la fábrica Guarina y se mantiene oculto en varias casas de viejos amigos,.
El 8 de noviembre de 1958, cuando iba a cumplir una misión es detenido; en el cuartel del Ejército en la ciudad de Camagüey o Regimiento Agramonte, actual Ciudad Escolar, fue torturado hasta el 15 de diciembre, más de 40 dias, tratando de obtener información sobre el movimiento revolucionario. En la madrugada del 16 su cadáver, junto al de los también revolucionarios Antonio Suárez Domínguez y Juan Félix Quintanilla Jústiz fueron arrojados en la calle Independencia, entre el Parque Agramonte y la Plaza Maceo; los verdaderos asesinos y defensores de la Dictadura pensaban que aún podrían amedrentar al pueblo.
Roberto Estévez Ruz a los 14 años comenzó a trabajar y aún muy joven se inició en la lucha contra la dictadura de Batista; vendió bonos, recaudó fondos y realizó junto a otros compañeros algunos sabotajes como el incendio de un puente de la línea del ferrocarril en el arroyo “La Fela” a unos tres kilómetros de Vertientes. Más sonado fue el ocurrido el 10 de marzo de 1957, cuando los personeros del régimen celebraban la fecha del golpe, tiraron una cadena a la línea eléctrica que produjo gran apagón en Vertientes; al producirse el apagón los guardias salieron del cuartel en persecución de los presuntos autores
Por una delación fue capturado Roberto, a quien maltrataron brutalmente. Junto a un grupo de detenidos, fue conducido a la prisión de Camagüey el día 12 de marzo y todos acusados del delito de sabotaje; al ser juzgados el dia 23 por el Tribunal de Urgencia fueron absueltos por falta pruebas.
Roberto, que es primo de Fidel Castro, aprovechó el momento y se marchó a la zona de Mayarí, en la región oriental, y posteriormente se incorporó las fuerzas rebeldes del Segundo Frente y participó en varias acciones combativas.


El 24 de julio de 1958, en el sitio de “24 de Miranda”, en un combate frontal con el enemigo en un lugar conocido cayó mortalmente herido. Tenía 21 años.

Fuente:
Sección de Investigaciones Históricas del Comité Provincial del PCC Camagüey: Síntesis biográficas de mártires camagüeyanos 1953-1967. Editado en la Fábrica de Impresos Comerciales Camagüey. s/a. p. 36-37 y 84-85.


