Fue una mujer poesía, una mujer valor, una mujer que prefirió escribir la historia de las figuras olvidadas que la suya propia.
Sí, fue orgullosamente camagüeyana. Fundó academias para mujeres, ayudó a niñas pobres, fundó y escribió para varios periódicos de dentro y fuera de la Isla. Sin dudas fue una mujer adelantada a su tiempo, con visión de igualdad.
Y no se puede olvidar que publicó la primera antología de escritoras cubanas en 1868 que se tituló Álbum poético fotográfico de escritoras cubanas, dedicado a Gertrudis Gómez de Avellaneda.
Domitila García Duménico enalteció el nombre de todas las cubanas ejerciendo el oficio de tipógrafa, primero, en la imprenta de su padre, y luego escribiendo como excelente periodista en disímiles periódicos de la época.
Noventa y un año no fueron suficientes para realizar toda la obra de bien que guardaba su corazón. También investigó sobre el Cementerio de La Habana y el arquitecto que lo realizó y participó en el Primer Congreso de Mujeres realizado en Cuba.
Cada 7 de mayo, las calles de la Ciudad de los Tinajones se enorgullecen del día en que la vio nacer, y aunque muchos aún no conocen su obra se amor, su legado sigue transmitiéndose para jamás ser olvidado.


