El 31 de maro de 1959 se creó la Imprenta Nacional de Cuba, dirigida por Alejo Carpentier. Este hecho amplió el acceso a la lectura de manera significativa en nuestro país. Las primeras ediciones se acercaron a obras cumbres de la literatura mundial, así llegaron títulos como El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, de Miguel de Cervantes y Saavedra.
La posterior creación del Instituto Cubano del Libro, un sistema de editoriales a lo largo y ancho del país, la realización de la Ferias Internacionales y la promoción de la lectura a través de las bibliotecas y centros estudiantiles; contribuyeron a la democratización y el real acceso de millones de personas a la lectura.
Hoy no podemos hablar solamente del formato impreso, también existe un ambiente digital cada vez mas necesario. Incluso, nuestra ciudad ya tuvo una segunda edición del Festival del Libro y la Lectura Digital. La interactividad y otros elementos propios del ciberespacio requieren de una alfabetización, sí, de hacer uso efectivo de las nuevas tecnologías y los dispositivos móviles, en función del consumo responsable de la literatura en sus múltiples formatos.
Sello Editorial El Lugareño, el empeño de permanecer y crecer
El Sello Editorial El Lugareño, de la Oficina del Historiador de la ciudad de Camagüey, creado en 2009, apuesta por difundir el patrimonio histórico-cultural de la localidad y la nación, a través de publicaciones de excelencia que enaltecen la identidad camagüeyana.
Múltiples han sido los textos y autores de renombre que han publicado en la editorial camagüeyana. Dirigidos a diferentes públicos, han incursionado en temas históricos, musicales, literatura infantil, entre otros.
El formato impreso es cada vez más difícil de lograr. El libro también sufre las consecuencias del contexto actual. Los retos son cada vez mayores, pero no por eso renunciamos a mantener un estándar de calidaden las obras. Por otra parte, mantenemos precios bajos en comparación con el costo de producción, de manera que sea posible la adquisición de los textos.
Ante esta realidad, explorar otros ámbitos ha sido un imperativo. Hoy El Lugareño cuenta, además de su tienda física, con la posibilidad de editar y comercializar textos digitales a través del sitio www.ruthtienda.com. La Revista Senderos, publicación insigne de la Oficina del Historiador de la Ciudad, también se expande al espacio digital, alojada para su consumo gratuito en el sitio web www.ohcamaguey.cu. Sin dudas, espacios que permiten crecer.
Sostener el trabajo editorial es un desafío constante en la Cuba de hoy. No obstante, el libro y la literatura merecen todos los esfuerzos posibles.






