Ambos próceres vivieron lugares diferentes, nunca se conocieron, empero en algún momento cruzaron sus pasos. Estudiante de Derecho en La Habana, el camagüeyano Ignacio Agramonte desanduvo los pasos del joven habanero José Martí. Este es solo un acercamiento a esas pisadas de la historia.
La casa natal del Apóstol.
José Julián Martí nació en la calle de San Francisco de Paula, barrio intramuros de San Isidro, fue viernes en fría madrugada del 28 de enero del año de 1853. Construida entre 1810 y 1812, la casa había sido alquilada por su padre, artillero y sargento primero nacido en Valencia, España, Mariano de todos los Santos Martí y Navarro, de 37 años de edad, y su cuñado el teniente canario Juan Martín y Rodríguez, esposo de Rita Pérez y Cabrera.
Se trataba de una edificación de dos plantas con dos balcones de antepechos, escalera a los aposentos superiores, cuartos en planta baja y cocina, cuarto excusado y patio interior. La cubierta era de tejas a dos aguas, dotadas de canaletas de latón para la recogida de las aguas. En la fachada una puerta de acceso y una ventana. Ningún otro elemento arquitectónico sobresaliente. En la planta alta residieron los esposos Leonor Antonia de la Concepción Micaela Pérez y Cabrera, de 24 años, hija también de militar.
El cuerpo general de la “casita” lucía de amarillo y azul la carpintería.
En la casa de Paula No. 41 nacieron dos de las hermanas del primogénito impar, Leonor Petrona, a quien llamarían La Chata, y María Salustiana o Ana (La Valenciana). En esa morada residiría la familia poco tiempo, pues tras el viaje que los llevaría por Valencia, luego al archipiélago canario y a Belice, al regreso mudarían de casa. Luego pasarían en 1852 a la calle Merced No. 40 y a Ángeles No. 56, aquí por unos meses entre 1856 y 1857. En Paula dio comienzo la historia de vida de ese ser universal que sigue siendo nuestro Apóstol, como lo llamara Gonzalo de Quesada y Aróstegui, de origen familiar del Camagüey.[1]
Ignacio Agramonte sobre los pasos de Martí.
Mientras Pepito Martí y su padre Mariano realizan un recorrido de corta estancia en las Honduras Británicas, Belice, entre 1862 y 1863, el estudiante de Licenciatura en Jurisprudencia principeño de 24 años Ignacio Agramonte Loynaz, frecuentaría la casa ubicada haciendo frente a la que fuera propiedad del matrimonio, morada que por esa fecha pertenecía a otra rama familiar que llevaba el mismo apellido del subteniente retirado de artillería de la fortaleza de San Carlos de la Cabaña, que pasara a ocupar el cargo de celador del barrio de El Templete, desde diciembre de 1856.
A esa casa iba ocasionalmente el bachiller Agramonte por dos motivos, uno para realizar estudios de asignaturas con su colega universitario José (Pepe) Martí, -véase la coincidencia con el nombre de nuestro Héroe Nacional-. Otra, la más fuerte de las razones, para recibir de manos de su hermana Inés la correspondencia amorosa que, desde El Príncipe, ciudad de Camagüey, le enviaba regularmente su idolatrada Amalia Simoni.
La morada no es dudable fuera visitada en determinados momentos por su suegro el Dr. en Medicina José Ramón Simoni, quien gozaba de respeto y aprecio de otras familias de la Ilustración habanera, como sucedía con el padre del bachiller, el Regidor Lic. Ignacio Agramonte y Sánchez-Pereira. De modo que Agramonte debía adentrarse en la zona intramuros y sortear ansioso para saber de su amada, las calles del Arsenal, Egido, Jesús María, Acosta, de los Oficios, Paseo de Roncali (Alameda de Paula) Compostela y otras que trazaban el antiguo barrio de Paula.
¿Sabría Ignacio Agramonte que en esa casa de altos y bajos frente a la que visitaba en busca de cartas de Amalia había residido otra familia Martí, cuyo primogénito había sido llevado a presidio por manifestar ideas políticas adversas al régimen colonial español, en 1871, y por las que fuera deportado a Cádiz? ¿Fue sabido esto por los estudiantes de la carrera de Derecho en la Universidad de La Habana, en la época en que realizaba estudios en ella Ignacio Agramonte?
Falta mucho por saberse todavía de nuestra historia. Entre tanto, lo que parece confirmarse es que el “diamante con alma de beso”, como en 1889 lo mentara Martí, anduvo sobre sus pasos habaneros.[2]
[1] Ibrahím Hidalgo Paz: José Martí. Cronología 1853-1895. Centro de Estudios Martianos, La Habana, 2012.
[2] El autor entre 2003-2007 realizó un exhaustivo recorrido por la Habana Intramuros, consultó planos en el Archivo Nacional de Cuba (ANC) y otros documentos históricos para la confección del Mapa Histórico Biográfico de Ignacio Agramonte, editado por Geocuba, el que contara con la significativa contribución del geógrafo, cartógrafo e historiador Lic. José María Camero Álvarez (f).


