Por: Enrique Atienzar Rivero
Transcurría el 13 de julio de 1971. Fidel no tenia, por costumbre, avisar con anticipación las visitas o recorridos por determinadas provincias del país.
Sin embargo, una semana antes rompió ese estilo y la dirección del Partido en la provincia de Camagüey supo el interés de recorrer, puntos de Sierra de Cubitas, en Nuevitas la fábrica de fertilizantes y otras instalaciones industriales, el balneario de Santa Lucia y llegar hasta el Rectángulo de Ceba, en Guáimaro.
Giraldo Mazola Collazo, miembro del Buro Provincial del Partido en esta época en el territorio y quien posteriormente ejerció funciones diplomáticas, dentro de un amplio relato reflejado en Cubadebate el 21 de noviembre del 2017, rememoro la estancia de Fidel en Santa Lucia.
En su narrativa conto que frente al primer hotel en construcción, el jefe de la obra ofrecía cifras y datos y explicaba las causas del atraso, donde incidían factores objetivos, y también derivados de la inexperiencia y deficiencias.
El Líder de la Revolución escuchaba atentamente mientras observaba el entorno, y preguntó en voz baja: ¿Para dónde vuelan los flamencos?
De ahí la ocurrencia de la pregunta, como sacada debajo de la manga.
Pero Héctor Argeles, al frente del Partido en Nuevitas , para tranquilidad del resto del grupo dijo: ‘Comandante, al atardecer vuelan muchos de ellos a través de la bahía para las casimbas del cayo Sabinal”.
Fidel miro la laguna y mientras se acercaba a los vehículos sostuvo con su retadora visión futurista, comentó la necesidad de tener en mente las edificaciones más verticales para no reducir la capacidad de la laguna”. Con ello no se afectaría el hábitat de los flamencos, ni la producción de la salina.
Antes de abandonar Santa Lucía, Fidel indicó que se facilitaran materiales prefabricados, y entre los inmuebles que se levantarían en la zona residencial de Tararaco, se harían edificios que habitaran los trabajadores salineros buscando estabilidad de la fuerza laboral.
En un reportaje publicado por este articulista en Adelante, hace seis años, con el título: “Salina El Real: entre leyendas, realidades y la presencia de Fidel”, fueron abordados detalles de interés.
Algunos trabajadores, que con los años pasaron a la jubilación, vieron nacer la industria en 1929, mientras los actuales se enfrascan en cumplir con eficiencia su encargo económico, de gran impacto social.
La sal, símbolo de vida
Además de ocupar un lugar preferente en la cocina y de emplearse en la industria farmacéutica y cosmética, y hasta otros 50 usos, la sal ha inspirado a literatos en la creación de cuentos infantiles, de obras de amor y hasta místicas.
Según la leyenda, en la década de 1820, pescadores que merodeaban mar afuera la costa norte de Camagüey, encontraron una cruz, hecha de sal, que regalarían a un viejo hacendado principeño y este la entregaría al Padre Valencia. Se dice que el párroco de la iglesia San Lázaro la colocó dentro de una urna de cristal en uno de los extremos del altar mayor y difundió leyendas de la cruz, a la que se le atribuían milagrosas propiedades curativas.
La materia prima para la obtención de esta sustancia es el agua de mar empleando la evaporación solar como método para la extracción del grano. La sustancia acuosa debe ser clara, transparente, sin materia orgánica coloidal, lodo ni otras impurezas que dificultan el proceso de condensación.
Esta es la salina de mejor relación de área: mientras en otros lugares es de nueve lagunas y una de cristalización, allí es de 19 y 1, lo cual, no solo por la cantidad potencial de sal, sino por su calidad, indica la posibilidad de crecimiento.
Los trabajadores de la salina El Real, de Nuevitas, sortean las limitaciones tecnológicas y no se dan por vencidos, frente al arreciado bloqueo económico, comercial y financiero del gobierno de Estados Unidos.
Tradicionalmente la extracción de sal de los cristalizadores eran realizados con una combinada de fabricación española, la que al paso de los años y su envejecimiento, más la imposibilidad de adquirir piezas y partes, obligo a innovadores del centro buscar alternativa.
Un viaje hasta la salinera de Puerto Padre, en Las Tunas fijaron los nuevos detalles de una nueva tecnología, consistente en un picador parecido a un arado tridente, acoplado al hidráulico de un tractor, capaz de picar la capa de sal.
Luego se apila y el producto, en fase primaria de producción, es trasladado en carretas en un cargador frontal para procesar en la planta, desde donde posteriormente sale con destino a la población y el resto de los clientes, afirmo Aldo Infante Peralta, director de la Unidad Empresarial de Base.
El directivo dijo: “Con este método podemos picar la cantidad de sal que tenga un cristalizador, ejemplo ahora extrajimos 1200 toneladas, en alrededor de diez días habiles en jornadas de 8:00 am a 4:00 pm”.

Productos secundarios de la salina “el real”
1- Fangos sulfurosos con fines terapéuticos.
2- Criadero de artemia (crustáceos branquiópodos, filtro biológico natural de la salina, evita la penetración de cuerpos extraños) que bien podría ser empleado para la alimentación de camarones y langostas.
3- Comercialización de aguas madre y salmueras a emplearse en fisioterapia, en cremas,
desodorantes y en enfermedades de la piel.
Pasos en la zona de beneficio de la sal
Lavado
Centrifugado y secado
Molienda y clasificación
Envasado


