El Padre Félix Varela
El Padre Félix Varela apuntó que el primer maestro del hombre es su madre y que esto influye considerablemente en el resto de su educación. Más adelante subrayó que: al peligro que corren los que están demasiado pendientes de las palabras de sus maestros y siempre propensos con exceso a seguirlos y a admitir sus doctrinas, algunos de los cuales llegan a tal servidumbre de espíritu que, a imitación de los discípulos de Pitágoras, creen que justifican la verdad de las cosas si pronuncian aquello tan ridículo del magister dixit. (…el maestro dijo).
José de la Luz y Caballero
Años más tarde Luz expresa la continuidad del camino iniciado por Félix Varela, el de la ciencia y la conciencia cubanas. José de la Luz y Caballero consideró: Es claro que el que no puede ni quiere explicar hará estudiar todo de memoria a sus alumnos para salir del apuro. Mas en el sistema explicativo no se puede dar un paso sin un mediano entendimiento y más que mediana voluntad... Más adelante con respecto a la relación maestro –alumno ilustró sobre la pésima costumbre de delatarse unos a otros.
Hay en los niños más tiernos, amiguitos míos, una propensión a acusar -–como ustedes dicen–- a sus compañeros, cuando les ven cometer una falta. Yo quisiera que os curaseis de una maña tan fea y detestable como la de delatar a vuestros condiscípulos delante de los maestros. Es cierto que se os encarga muy expresamente que digáis siempre la verdad; pero esto debe entenderse, cuando seáis preguntados y no más, o cuando os causen un verdadero mal a vosotros mismos o a todos en general.
José Martí
Años más tarde, José Martí, continuador de esa línea de pensamiento precisó: Instrucción no es lo mismo que educación: aquella se refiere al pensamiento, y ésta principalmente a los sentimientos» y añadió: el pueblo más feliz es el que tenga mejor educado a sus hijos en la instrucción y en los sentimientos.
Juan Gualberto Gómez
En su trabajo como maestro, Juan Gualberto Gómez, en el mismo plantel fue un brillante alumno. Su antiguo maestro Antonio Medina le pidió que lo ayudara y le ofreció el cargo de subdirector que desempeñó hasta su salida de Cuba. Trató de formar el alma de sus alumnos en la rebeldía al medio social. Lo que se extendió que allí había, como el colegio El Siglo XX “un peligroso profesor”. Allí anotó: el maestro debe conocer más de lo que enseña. Ello se explica cuando se asevera algo al discípulo, nace en ese, muchas veces interrogaciones para ampliar lo dicho por el profesor, quien se ve obligado a satisfacerlas, so pena de quedar desairado y al descubierto su ignorancia.
Prácticas educativas liberadoras en Camagüey
Joaquín de Agüero y Agüero
Los antecedentes de prácticas educativas liberadoras en Camagüey en el contexto de la nación son de larga data. Se destaca Joaquín de Agüero y Agüero (1816-1851) quien en 1842 fundó una escuela gratuita en Guáimaro para niños pobres. Por este noble gesto la Sociedad Económica de Amigos del País lo nombró Socio honorario.
Ley de Instrucción Pública de la República de Cuba en Armas
Igualmente durante la Guerra de los Diez Años, en la Constitución de Guáimaro del 10 de Abril de 1869 se ratificó la necesidad de imprimir un carácter popular a la enseñanza, lo cual fue refrendado por la Ley de Instrucción Pública de la República de Cuba en Armas en cuyos artículos se establece la enseñanza primaria gratuita, las clases a impartir, la flexibilidad para establecer profesores ambulantes y escuelas en las prefecturas entre otras.
“…había que ver al propio Mayor fungiendo de comprensivo maestro de enseñanza primaria, de algunos de sus subordinados más cercanos, como es el caso del mulato Ramón Agüero, a quien enseñó
a leer con la punta del cuchillo en las hojas de los árboles …”
El Mayor Ignacio Agramonte y Loynaz
Como consecuencia, bajo el mando de El Mayor Ignacio Agramonte y Loynaz se desarrollaron organizaciones de carácter civil entre ellas las conocidas “Academias”, que incluían el ejercicio de la enseñanza en los campamentos militares. El acto de crear una escuela en aquellas difíciles condiciones constituía una prueba del avanzado pensamiento social.
Asimismo, a partir de 1878 durante la Tregua fecunda, las Asociaciones de instrucción y recreo de las diferentes capas populares desarrollaron además prácticas educativas autoemancipadoras. La intención no se centró simplemente en desarrollar la inteligencia de la persona sino transformar todos los aspectos de su ser: el intelecto, la imaginación, la sensibilidad y la voluntad. Se reconfiguraron como instituciones educativas de resistencia, en tanto transitaron a contra corriente, al demandar igualdad y justicia social y procederes gratuitos para los más desventajados.
En torno a la Constituyente de 1940. Educar para liberar.
Juan Marinello Vidarrueta
El intelectual cubano Juan Marinello Vidarrueta (1898-1977) desató un intenso debate educacional a favor de la unificación o universalización de la enseñanza presentado al artículo 65 del Dictamen de la Comisión Coordinadora de la Sección de Cultura y Familia: la enseñanza primaria obligatoria y gratuita. Las instituciones secundarias con un número ilimitado de matrículas, el Estado cubrir la manutención por medio de becas, eliminando fronteras de clase y género.
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El desafío educativo en gestión
En el propio enero al llamado de Fidel Castro, se fomentó los primeros pasos de alfabetización en la Sierra Maestra. En la temprana fecha del 7 de febrero de 1959 se formula la Ley Fundamental de 1959, el Artículo 48 establece que: La instrucción primaria es obligatoria, la enseñanza vocacional gratuita igual que la segunda enseñanza elemental y toda enseñanza superior cuando las impartan el Estado, la Provincia o el Municipio. El primero de diciembre del mismo año se publica la Reforma Integral de la Enseñanza. Luego, el 5 de marzo se creó la Comisión Nacional de Alfabetización y Educación Funcional.
El Ministerio de Educación (MINED), el Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA) y el Ejército Rebelde, sistematizaron principios de la educación popular y demostraron que la alfabetización desde plataformas no formales de instrucción, sin límites de edad, sexo, ocupación, u otras condicionantes construyeron las columnas primigenias de la eliminación de las desigualdades sociales, a favor de la justicia e inclusión social.
Progresivamente en 1960 la Comisión Nacional de Alfabetización asumió el proyecto de la revista Arma Nueva, instrumento de propaganda y asesoramiento, e intensificó los cursos de preparación de los alfabetizadores.
1961 Año de la Educación
Es en 1961, Año de la Educación, cuando la UNESCO reconoce el esfuerzo cubano en la batalla contra el analfabetismo. El joven maestro voluntario de 19 años Conrado Benítez García en el Escambray el 5 de enero fue asesinado, provocando consternación popular. En respuesta, el 30 de agosto en la IV Reunión Nacional de Alfabetización del MINED se dio a conocer el 95,3 por ciento de alfabetización de los analfabetos censados en 1953. El 6 de junio se emite la Ley S/N sobre la Nacionalización General y Gratuita de la Enseñanza.
Legado
22 de diciembre de 1961
El 22 de diciembre, Armando Hart al dar lectura al Informe Final de la Campaña en la Plaza de la Revolución, ante los alfabetizadores y ante los trabajadores, declaró que durante los años 1959 y 1960 se alfabetizaron 100 000 cubanos, y en ese año 1961, durante la Campaña de Alfabetización propiamente dicha, la cifra de alfabetizados fue de 707 212 adultos. En Cuba el índice de analfabetismo quedaba reducido a 3,9 por ciento del total de la población, 6 933 252 habitantes en aquel entonces.
Fuerza alfabetizadora que llevó a cabo la Campaña:
121 000 alfabetizadores populares
100 000 brigadistas Conrado Benítez
15 000 brigadistas Patria o Muerte
35 000 trabajadores de la enseñanza
Desde entonces, cada 22 de diciembre el pueblo cubano HONRA de forma especial la noble tarea del Educador.
Fuentes Bibliográficas
Bell, José, Delia Luisa López y Tania Caram (2008) Documentos de la Revolución Cubana 1961, Ciencias Sociales, La Habana, Cuba.
De la Torre, Mildred (2015) Las paradojas culturales de la República, Cuba (1902-2000), Ciencias Sociales, La Habana, Cuba.
Díaz, María del Pilar (2004) Ideología y Revolución. Cuba, 1959-1962, Ciencias Sociales, La Habana, Cuba.


