“A la guerra se llevan dos bolsas, una para ganar y otra para perder, nosotros en Angola siempre llevamos la fe de ganar”.
Eso nos comentó el internacionalista y combatiente de Angola,Diosdado Gutiérrez Lobato, quien tuvo el honor de entrenar a diversos batallones y brigadas de las tropas especiales de la hermananación, durante 5 cursos de alto rigor.
Su estancia durante los años del 1985 al 87, le permitió formar a varias compañías de oficiales del Movimiento Popular para la Liberación de Angola (MPLA).Una vez entrenados durante tres meses, salían a practicar los conocimientos y estrategias;pero si en el campo se cruzaban con el enemigo, había combate. Así fue en tres cercos que prepararon contra sus adversarios, cerca de la región de Quifangondo.
Antecedentes
Dirigido por Antonio Agostinho Neto, con su secretario Viriato da Cruz, el MPLA organizó y dirigió una lucha armada contra el colonialismo, por medio de las Fuerzas Armadas de Liberación de Angola (FAPLA).
A principios de los 80′ los gobiernos de Pretoria y Washington retomaron su política de agresiones, lo que hizo que Cuba apoyara la causa hermana.
En esa década creció la lucha de los pueblos de Namibia, Zimbabue y Sudáfrica contra el colonialismo y el Apartheid; Angola se convirtió en sólido baluarte de esos pueblos, al luchar por su independencia.
El MPLA logró finalmente derrotar, con apoyo de fuerzas cubanas, guineanas y katanguesas a sus oponentes, pero la guerra continuó hasta 2002.
La academia militar cubana
Seguimos conversando con el profesor Diosdado, quien durante 18 años fue jefe de la sección de Tropas Especiales de las FAR. En Angola, tuvo la oportunidad de participar en dos combates y 62 acciones combativas.
Con orgullo comenta que,en una visita del jefe de la misión por la parte cubana, General Leopoldo Cintra Frías, a la escuela donde entrenaba a las tropas cerca de Luanda; este les dijo que, aunque intrincada, aquella instalación estaba a la altura de cualquier academia militar del mundo y tenía la calidad y el humanismo de los cubanos.
El internacionalista, al recordar aquella gesta donde muchos cubanos perdieron la vida, no deja de sentir conmoción, pero le reconforta saber que desde la Operación Tributo (1989), sus hermanos caídos en combate reposan en tierra cubana, donde serán recordados por siempre.
Diosdado sigue en combate
El internacionalista dice que sigue en combate, después de varios años al servicio de las FAR como formador de nuevas generaciones de cadetes, ahora desde una nueva posición como presidente de la Asociación de Combatientes en el distrito Cándido González,sigue aportando a su querida patria.
Es prioridad para la Asociación atender a sus combatientes y enseñar la historia a las nuevas generaciones, para que no la olviden. La cercanía de las fechas señaladas siempre evoca sentimientos en este hombre sencillo, que ahora aplica sus tácticas y estrategias en un combate que nunca termina, el de mantener vivos esos valores por los que luchan los hombres de todos los tiempos: la dignidad humana.


