La familia.
Manuel Ramón Silva y Zayas procedió de familia de antiguos apellidos originarios de Portugal y de las “Españas” del medioevo. En la villa de Puerto Príncipe, en el siglo XVIII, los Zayas se emplazaron en casas-colgadizos, levantadas inmediatas a la Plaza Mayor y a la plazuela de San Francisco de Paula; también en el entorno de la Plaza de San Francisco de Asís. Llegado el siglo XIX, la familia fue a residir en la Alameda de la Caridad, donde permaneció la heredad familiar y descendencias hasta la República Neocolonial. Algunos de sus miembros llegaron a ocupar cargos cabildarios, en las primigenias milicias urbanas defensoras de ataques piratas, en la iglesia, y en la empoderada oligarquía hatera que se adentró en el lucrativo comercio de contrabando o de rescate.Por su parte, los Silva tuvieron privilegio entre la Ilustración, desempeñaron escribanías y algunos fungieron como maestros de primeras letras.
Fue su padre, Manuel Ramón Silva y Barbieri, conspirador contra el gobierno español en 1851, Gran Maestro de la Logia Tínima y propietario de la hacienda La Luz, en la que se reunió de modo secreto el núcleo patriótico para trazar el plan de alzamiento armado en 1868. Integró la dirección de la Junta Revolucionaria de Puerto Príncipe, en 1866; el mismo año en que nació su primogénito, el 5 de septiembre.Fue hombre de confianza de la máxima dirección patriótica para emprender la revolución. Poco después de la incorporación de los camagüeyanos en el Paso de Las Clavellinas, el 4 de noviembre de 1868, la familia se vio forzada a trasladarse a la República Dominicana, a San Felipe de Puerto Plata;al seno de la emigración cubana. Allí estuvieron junto a las familias de Martín del Castillo, de Arredondo Miranda, de Enrique y Diego Loynaz Arteaga, entre otras salidas de la Mayor de las Antillas; que contaron con la acogida y solidaridad el presidente dominicano Gregorio Luperón.En ese lugartuvo su primera infancia yfue a la escuelita de la tía de Enrique Loynaz, a aprender de Aritmética, Geografía, Historia, Ciencias y de otras materias valiosas; y a escuchar de costumbres y tradiciones del Camagüey.
La formación del patriota.
De retorno a Cuba, tras el Pacto del Zanjón en 1878,después de alcanzar el título de Bachiller en Ciencias en las Escuelas Pías de Puerto Príncipe, el hijo de Silva Barbieri pasó a realizar estudios de Medicina en la Universidad de La Habana, en la que obtuvo diploma; que luego acreditó en el ayuntamiento de su natal Puerto Príncipe.
En el Camagüey, al saber de la respuesta afirmativa dada al Delegado José Martí por el Marqués Salvador Cisneros Betancourt de reiniciar la lucha armada, en 1895, Manuel Ramón Silva Zayas se sumó a la guerra hasta alcanzar el grado de Teniente Coronel por méritos combativos. En la Asamblea de la Yaya (oct. 1897) fue designado para ocupar la cartera de Secretario del Interior de la República en Armas. Al término de la contienda, fue nombrado director del Instituto de Segunda Enseñanza, plantel que abrió en la antigua calle San Francisco en la edificación de dos plantas marcada con el nro. 8.
Silva Zayas fue delegado a la Convención Constituyente en 1901. Rechazó el intervencionismo norteamericano en los asuntos cubanos desde que fueron conocidas las primeras noticias de su acercamiento oportunista al presidente Tomás Estrada Palma, y junto a Salvador Cisneros y demás delegados camagüeyanos,rebatió su postura entreguista y de sumisión al gobierno yanqui y contra la aplicación de la Enmienda Platt. El 7 de abril de 1902, al constituirse el primer senado de la República Neocolonial, resultaron senadores por la ciudad de Puerto Príncipe Salvador Cisneros, Tomás Recio, Manuel Ramón Silva y Augusto Betancourt. Cuatro años más tarde, el 17 de abril de 1906, Manuel Ramón Silva asumió el cargo de Gobernador Provincial de Camagüey, electo por el Partido Moderado, hasta que el 5 de abril de 1908 fue destituido por orden del gobernante interventor yanqui Charles Magoon. Silva Zayas, con honra, retornó al puesto de director y catedrático del Instituto de Segunda Enseñanza, desde donde siguió alzando su voz en defensa de la cubanía y contra la injerencia de los Estados Unidos en su patria.
El 12 de febrero de 1919, el médico, orador, patriota y camagüeyano raigal, en su sillón del gabinete médico en la casa de la Avenida de la Caridad, disparó por última vez el revólver mambí que llevó a la Guerra de Independencia: esta vez la bala fue directo a su cabeza.
No fue casual que los estudiantes del Instituto de Segunda Enseñanza que siguieron su ejemplo digno, lucharan contra los malos gobiernos y dictaduras que ensombrecieran la soberanía y la independencia en la República Neocolonial.
La primera piedra para la estatua de bronce realizada por el artista Esteban Betancourt, que fuera construida para perpetuar su recuerdo y altruismo,donde figura en postura oratoria el notable revolucionario, fue colocada en fecha patria el 10 de octubre de 1921 haciendo frente a la iglesia de la Caridad, donde Silva Zayas fuera bautizado. Su develamiento ocurrió el 20 de mayo.Luego del triunfo de la Revolución se requirió su definitivo emplazamiento en el Parque Gonzalo de Quesada (Casino Campestre), cerca de la figura de bronce sobre granito de Baveno,obra ejecutada por maestro italiano a su compañero de ideas y luchas anticoloniales y antiimperialistas, Salvador Cisneros.


