Con motivos de mariposas, flores, animalitos y rostros hermosos, las obras de Iris Martínez tienen como base el reciclaje. Por eso, pomos viejos, tubos de ensayos, tapas de diferentes recipientes y marcos de cuadros y relojes que perdieron el vidrio; regresan a la vida con retoques muy refinados, que ella logra imprimirles.
Eso es desde las artes plásticas, pero hace poco,al leer una noticia publicada por la UNEAC, supe que esa señora delgada y de baja estatura, muy parecida a las hadas de los cuentos, con sus 88 años también cultiva la poesía. Aunque no tiene alas visibles, con las imaginarias vuela alto y ha conquistado varios premios.
La nota decía así: “La poetisa de mayor edad de los talleres literarios de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, filial Camagüey, acaba de recibir el premio internacional como la más leída en agosto. (Tamaulipas México).”
También tiene reconocimientos y distinciones en varios sitios digitales de Latinoamérica, como es el denominado Para soñadores;también el programa radial Almas Gemelas,de Radio Perú,caracterizado por difundir poemas y música romántica, promueven su obra.
“Los pueblos han de cultivar a la vez el campo y la poesía”, este pensamiento martiano Iris lo hace suyo, y mientras escribe por la paz, el amor a los animales y el cuidado del planeta;siembra plantas para la comunidad con los niños de su proyecto Ruiseñor.
El proyecto
El trabajo artístico y educativo de “la profe Iris”ya está fructificando y su ruiseñor canta feliz por la salud del entorno.Ve el fruto de su labor multiplicado en alumnos que ya crecieron y hoy desde la universidad, agradecen las enseñanzas y honran con su buen actuar.
Con doce años de quehacer, en el corazón del Reparto Las Mercedes, el proyecto Ruiseñor da sus frutos; la gestora conjuga saberes y buen gusto, para legar a sus alumnos esa magia de transformar lo feo y abandonado, en bellas creaciones.
Mientras mirábamos la muestra y reparábamos en cada detalle, Iris me comenta que le encanta el ave que da nombre a su proyecto; pues, aunque no es bella ni autóctona de Cuba, su canto la inspira y le transmite ternura, algo que justamente a ella le sobra para ofrecer.
Desde la reducida sala de su hogar, además de enseñarlos a pintar, sus pupilos reciben temas relacionados con la ortografía, los valores y sobre todo sobre el amor y el respeto por la naturaleza; nuestra gran casa verde.
Homenaje
Entonces, en este Día Mundial del Arte, creo oportuno hablar de esa maestra de corazón, pintora, artesana y poetiza;quien,desde su jubilación de los servicios bancarios de Camagüey, necesitó hacer algo que ocupara su tiempo y resultara útil a los demás.
Asegura acerca de su necesidad espiritual de ofrecer cariño, y que nada mejor que enseñando todo lo que sabe hacer con sus diestras y delgadas manos, esas que avece se agotan de tanto empeño; no obstante, le resulta reconfortante ver sus creaciones terminadas y que las personas aprecien cada detalle.
Porque martiana como es, vuelve al maestro y a su relación con la cultura, para recordarnos que…“Se siente correr por las venas una sabia nueva, cuando se contempla una bella obra de arte.”


