Llegada de la columna invasora a la finca La Matilde
Comandada por el Titán de Bronce, arriba a La Matilde la columna invasora. El lugar había sido convertido en cuartel colonial por las tropas españolas. Por ello, a su llegada los mambises encontraron en una de las ventanas algunos improperios escritos y una bandera española como firma.
Es válido a aclarar que existen diferentes versiones en cuanto al desalojo o no de los soldados españoles por las fuerzas mambisas; pues por una parte algunas fuentes alegan que el sitio fue abandonado apresuradamente, mientras otras exponen la expulsión por los cubanos.
Como repuesta a esa situación, se le pide a Enrique Loynaz del Castillo que escriba algunos versos. Tras escucharlos, Maceo encomendó la tarea de musicalizarlos y de incorporarlos al repertorio de la banda para que los tocase en los combates y las victorias. Inicialmente, sería un himno dedicado a esta gran figura de las contiendas; pero este sugirió que fuese eliminado su nombre. Así nació un símbolo dedicado al triunfo y al proceso independentista.
Momentos en los que se interpretó el Himno Invasor
Quizás uno de los momentos más importantes es cuando las tropas lo entonan al llegar a la trocha de Júcaro a Morón, donde los esperaba Máximo Gómez. Igualmente es escuchado cuando la empresa de la Invasión llega a Mantua, e incluso logra traspasar las fronteras cubanas.
Sin duda alguna, la faceta creadora del joven Enrique Loynaz del Castillo llega a su punto más alto con el Himno Invasor; aunque debe reconocerse la visión un tanto romántica y la búsqueda por parte de este héroe de su lugar dentro de la historia.
Por esa razón, como bien afirma Francisco Zaragoza Zaldívar, a Loynaz del Castillo se le otorga especial relevancia en la autoría de la composición.
Resumiendo…
Con el Himno Invasor, estrenado en la Finca La Matilde el 15 de noviembre de 1895, Enrique Loynaz del Castillo logró unir y representar a las generaciones de mambises que tenían como único fin alcanzar la independencia de Cuba, mediante la composición de una marcha con la que se identificó cualquier cubano de la época.
Fuentes
– Aparicio, Raúl. Hombradía de Antonio Maceo. Contemporáneos UNEAC, 1966.
– García de la Torre, Luis. “Himno Invasor de Cuba o el segundo canto patrio de la Isla”. Revista Latinoamericana de Ensayo, 2017.
– Zaragoza Zaldívar, Francisco. “La Patria soy yo: el discurso autobiográfico de Enrique Loynaz del Castillo en Memorias de la Guerra”. Dosier. Caracol 10.


