De Perú conocemos sobre sus lenguas aborígenes, que son más de 75, también de sus pinturas, sus observaciones astronómicas y toda esa fascinación que ejerce sobre los latinoamericanos la cultura de los Inca. Pero hoy recibimos en Camagüey su espíritu de resistencia y de rebeldía, contra la ocupación española.
Su cultura milenaria sigue hasta hoy viva en los peruanos, gracias a sus deseos de defender con la vida sus riquezas y prácticas ancestrales, amenazadas con desaparecer luego de la llegada de Francisco Pizarro.
Los 20 cuadros con imágenes elaboradas por un nativo valiente, que decidió dibujar en forma de crónicas todos los abusos a los que fueron sometidos los aborígenes y la determinación de hacerlos llegar al Rey de España, nos pusieron ante la triste realidad y la crueldad de entonces, esta mañana en la Galería Fidelio Ponce de León. Estos atropellos, trajeron el enfrentamiento de la cultura Inca con la española.
Ante la muestra, inaugurada en la sede de la Oficina del Historiador de Camagüey y traída desde la Capital por el Embajador de Perú en Cuba, Excelentísimo Señor Gonzalo Guillén, me sentí tan identificada con el cronista Felipe Guamán Poma de Ayala, que fui en busca de más detalles sobre su obra.
El artista
Poma de Ayala, fue un cronista indígena de ascendencia Inca de la época del virreinato del Perú. Se dedicó a recorrer durante varios años todo el territorio y a escribir su Primer texto “Nuevas crónicas y buen gobierno”, este manuscrito resultó uno de los libros más originales de la historiografía mundial.
En 1180 PÁGINAS y 397 láminas dibujadas, muestra la visión indígena del mundo andino y permite reconstruir con muchos detalles, aspectos negativos de la sociedad peruana después de la Conquista.
El cronista, mientras ilustra la historia de los Incas con textos en el castellano del siglo XVI y en el quechua general, fue dibujando escenas de la ya lejana civilizacion americana.
Con tristeza podemos sentir el maltrato fisico a los rebeldes, la decapitación de algun líder y presenciar escenas religiosas de súplica a sus dioses, rogando por la salud de su población; muy reducida por la Viruela y el trabajo forzado.
La obra tenía como destinatario al rey Felipe III y fue enviada a España, sin embargo, se extravió en el camino. Actualmente se conserva en la Biblioteca Real de Dinamarca y es posible consultarla en línea.
La vision del embajador
Al abrir esta exposicion en Camaguey, amenizada por el Cuarteto Matices y la Orquesta de Cámara (expo que estará durante 30 dias a disposicion del público, antes de continuar su itinerario hacia la ciudad de Holguin), expresó el embajador “que las culturas unen a los pueblos” y que llevar la muestra fuera de la capital cubana es una hermosa manera de compartir con amigos de alta sensibilidad cultural, esa mirada a los sufrimientos por salvar sus costumbres y creencias.
La genialidad de la civilización Inca, que aún pervive entre sus herederos ya mezclada con las europeas, enorgullece a las generaciones actuales; por eso su Embajador, Gonzalo Guillén, hace un llamado a respetar la diversidad cultural, sea cual sea su origen, para vivir en paz y armonía.
Desde esta mañana, los hijos del Cuzco, invitan a visitar esta muestra, la cual constituye un acercamiento a la obra del cronista Felipe Guamán Poma, que estuvo estraviada por 300 años y su rescate e interpretacion alrededor de 1940, nos cuenta la historia de la conquista desde otra mirada: la de los sometidos.


